Artículos de opinión

Una noche en el calabozo

Este mes de Abril se cumplen 3 años de mi detención (detención que como veréis fue totalmente ilegal) por parte de la Guardia Civil dentro de lo que llamaron “Operación Araña”, la primera de varias que han habido. Intentaré ser lo más preciso posible y no llenaros de palabras vacías, sino de la reflexión del modo de actuar de la justicia del Estado Español.

Junio de 2013.

Llega a mi casa una carta en la cual se me cita con 3 días de antelación, si no me equivoco, para bajar a Madrid a declarar ante la Audiencia Nacional, en ese momento yo tenía 17 años, así que declaré ante la Fiscalía de Menores de la Audiencia Nacional de Madrid.

Bajamos mi madre y yo hasta Madrid a declarar, también estuvo presente mi padre en la AN (Hay demasiadas anécdotas de su paso por ahí que darían para otro articulo). Una vez en la AN nos dieron los pases y después de una pequeña espera nos presentaron a la abogada de oficio (como veréis próximamente se limitó a cumplir con su función y ya). Nos dejaron reunirnos con la abogada en las escaleras de emergencia, porque quizás dejarnos una sala es mucho lujo, la abogada que había hablado previamente con la fiscal nos comunicó que deberíamos aceptar un acuerdo de conformidad que sería una sentencia bastante baja para el delito que había cometido.

Una vez reunidos con la fiscal, la abogada, la psicóloga, la educadora, la asistenta social mas la secretaria que tomaba nota y mis padres iniciamos la declaración:

En primero momento proceden a leer los motivos del delito (Enaltecimiento del terrorismo y trato vejatorio de las victimas del terrorismo) Eran una veintena de tuits y unas 5 canciones. Me preguntaron si era el responsable de ellas y admití mi autoría.

Tras esto procedieron a “echarme bronca” por mis opiniones, se me preguntó 3 veces si conocía quién era Miguel Ángel Blanco, se me preguntó varias veces si estaba a favor del Terrorismo y de la lucha armada y si me arrepentía de lo que había hecho. No recuerdo textualmente mi respuesta. En cambio, sí recuerdo admitir que las formas quizás no fueron correctas pero que tengo mi opinión sobre lo que pienso y que no me arrepiento de lo dicho aunque sí admito que en las formas me equivoqué. Después de hacer esta declaración la fiscal me insistió en que pidiese perdón, que yo por tener en ese momento 17 años no sabía lo que decía y que era culpa de la educación que me dieron. Volvió a intentar que pidiese perdón por mi forma de pensar y me negué.

Al acabar la declaración nos dejaron en una sala de espera en la planta 0 de la Audiencia Nacional (Fiscalía de Menores) procedieron a un “interrogatorio” por separado, primero mis padres y posteriormente a mí. Esta vez solo estabamos la psicóloga, la asistenta social, la educadora y yo. La función de este “interrogatorio” era definirme psicológicamente para desarrollar después la resolución del juez y fiscal y de paso intentar que de nuevo pidiera perdón. Estuve mas de una hora siendo preguntado y si os escribiese la cantidad de tonterías que me llegaron a preguntar sería una pagina del Jueves. Me describieron atentados de ETA y lo mal que había ido Terra Lliure; yo ya cansado de estar ahí aguantando sus reproches decidí preguntar por los casos de Carlos Palomino o Guillem Agulló, su respuesta, su maravillosa respuesta fue que eso no es terrorismo que lo mío era más grave, contestación que me hirvió la sangre y que posteriormente hizo que en su informe me declarasen antisocial e incapaz de poder relacionarme con nadie.

Tras la primera visita a la AN (en total bajé 3 veces a Madrid) solo me quedaba esperar a la sentencia.

Al recibir el informe de la investigación hacia mi persona vi algo precioso: el TEPOL me había pinchado el teléfono durante 2 años, había solicitado todos los datos de la cuenta bancaria además de solicitar todos los datos de mis redes sociales mas dirección IP etc.

2014

No recuerdo exactamente que día fue (la mayoría de la documentación está en Asturias y aún no me ha sido enviada, ya lo comprenderéis) el que bajé a Madrid, otra vez a la fiscalía de menores ahora ya con 18 años a declarar ante el Juez que llevaba mi caso. Se me leyó la sentencia que venia a ser 12 meses de reeducación social (al final solo cumplí 3 meses) y si me arrepentía de los hechos, de nuevo insistí que no me arrepiento de como pienso.

28 de Abril de 2014

Yo me disponía a ir al campo de fútbol de mi pueblo (Grau, en ese momento vivía en Asturies) cuando a unos 100m del campo aparecieron 2 hombres, se detienen ante mi y me preguntan si soy Iván Riera, de golpe sacan la placa y me dicen que quedo detenido por delitos de terrorismo y trato vejatorio a las victimas del terrorismo, me esposan en media calle y aparecen 4 policías mas, en total 6 policías procedentes de Madrid (Comenzaba la Operación Araña).

Una vez ante su coche, un peugeot 206 blanco me preguntan si seré un buen chico y yo no contesto, en ese momento me encontraba totalmente en shock, me quitan las esposas. Proceden a cachearme y me quitan el teléfono móvil (que no vuelvo a ver hasta 2 años después) me siento en el vehículo tras un golpe “sin querer” contra la puerta del mismo y me leen mis derechos.

El otro vehículo con 3 policías se van, dirección Madrid, pero yo me quedo dentro del peugeot con 3 policías, el conductor y los dos que llevaban la operación, tuve la suerte que el jefe fuese hijo de una victima del terrorismo.

El viaje de Grau a Uvieu es de unos 20 minutos, en un peugeot 206, tres personas sentadas detrás, era tan poco el espacio que nadie llevaba cinturón, como veis seguridad vial. En el viaje iniciaron el maravilloso poli bueno y poli malo, es decir, el Jefe se dedicaba a atacarme e insultarme, el otro en cambio buscaba mi complicidad. Hubo frases como: Qué bajito eres, tú y los que defiendes sois unos cerdos, como no colabores sabrás lo que es sufrir, y yo cuando pude recobrarme después del shock y del ataque de asma les pregunte si solo detenían comunistas y su frase fue parecida a la de la Audiencia Nacional: ¿División 251 y esa gente como el que mato a Palomino? Esos son diferentes, no son como vosotros. 15 min de viaje por delante, me llené de silencio mientras el Jefe seguía llenándome de Odio.

Llegamos al Cuartel de la Guardia Civil de Uvieu, me bajaron a los calabozos y pude ver que cambiaron a algún detenido de pasillo, el mío se quedó vacío, algo que me hizo literalmente, desmoronarme por dentro. Una vez dentro del calabozo (ahora hablaré sin fases de tiempo, como comprenderéis allí dentro no sabes nunca que hora es) entro el poli bueno, llamémosle el melenas, y me dijo que estaría un rato allí pero que si colaboraba me iría rápido a casa.

Después me sacaron del calabozo para tomarme las huellas y sacarme las respectivas fotos, pasaba a tener antecedentes por detención.

Después de un buen rato en el calabozo, jamás pensé que sería tan agónico estar ahí dentro, apareció el Jefe, y el siguiendo su puesta en escena empezó a amenazarme, a pedir que o colaboro o me voy a Madrid encerrado, que no veré la luz del sol, que soy un perro, que soy un cerdo, que solo sirvo para abonar campos, esto con el muy de cerca y armado, entender que por dentro estaba deseando desparecer, me temblaba todo el cuerpo, y no contesté, el tío me lanzó alguna que otra advertencia y se fue, entonces al cerrarse la puerta me desmoroné y lloré, no se si es de cobardes pero yo sentía que esto no era justo me sentía impotente y con miedo y no pude evitar llorar.

Cuando pude volver en mi, fui a mear con la anécdota que me cachearon, como si hiciese un arma con el hormigón de las paredes.

Al volver al calabozo, aparecieron 2 hombres de paisano, despues de ver solo al Jefe y a guardia civiles de uniforme. Se presentaron como miembros del ministerio del interior pero lo más sorprendente era que conocían todo mi historial político desde la creación de UA hasta mi participación en X asuntos. Tras esto me ofrecieron un trato: Ellos me sacan del calabozo y evito ir a Madrid y posible cárcel pero yo colaboro con el ministerio en función de chivato, podéis imaginar mi rostro en ese momento, esperaron a que estuviese roto para venir, como vinieron se fueron, y gracias a mi negativa a colaborar me amenazaron que en Madrid no estaré tan bien como aquí dentro.

Al rato apareció el poli bueno, que pidió perdón por sus comportamientos que yo era buen chico que si colaboraba no pasaría nada, que solo querían que declarase (sin abogada) y yo le respondí que quiero una abogada y que esto era todo un error.

Pasaron las horas y las horas y en Asturias hace frío y no tenía sudadera, ni manta, tampoco tuve cena hasta la madrugada.

Cuando por fin apareció la abogada subí a declarar, cual fue mi gran sorpresa que cuando nos enseñan los hechos por los cuales soy detenido veo que son exactamente los mismos que por los que tengo una sentencia ya firme, pido hablar a solas con mi abogada, le comento lo que sucede y me pide si lo puedo demostrar y pido que llame a mi madre y que traiga encima toda la resolución de la Audiencia Nacional.

La abogada pide documentación al Jefe y el en todo momento le niega las copias y todos los papeles solicitados, la chica le dice que esta pidiendo algo legal y él dice que si tiene algún problema que le denuncien, al final llega nuestra documentación con la sentencia y la mostramos a los dos policías se quedan callados se miran y nos piden que salgamos fuera. A mi me llevan de nuevo al calabozo, allí paso bastante tiempo más y cuando logro dormirme aparece el Jefe y el Melenas y me dicen que suba. Subo y me notifican que quedo en libertad. Me voy.

A los meses me llega una carta del juez de la maravillosa Operación Araña en la cual justifica mi detención bajo un error burocrático y se queda tan tranquilo, yo pido a mi madre ir a denunciarle y ella dice: “No te metas en líos que mis amigos (Todos miembros de la Guardia Civil) me han dicho que no vale la pena” prohíbe a mi padre traer abogados políticos y esta injusticia que jamás se cerrará dentro de mi se saldo con una carta.

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