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El cine de terror del Siglo XXI

En los últimos tiempos han sido muchos los cineastas que han buscado una renovación del séptimo arte, ya sea con producciones independientes con altas dosis de creatividad, o, incluso, como hicieron los daneses “Lars Von Trier” y “Thomas Vinterberg”, creando un nuevo “Dogma”, el “Dogma 95”, entre cuyas características destacaban normativas como la no utilización de música en el filme, rodar la película cámara en mano, ausencia de escenas de “acción” o la prohibición de iluminación artificial; aunque este “Dogma” dejó películas interesantes como “Celebración”, el movimiento no tardó en desaparecer, convirtiéndose en nada más que una anécdota curiosa.

Pero si hay algún género que haya conseguido renovarse en lo que va de siglo, ese ha sido indudablemente el terror, con el que en las últimas dos décadas hemos podido disfrutar de propuestas de terror tan apasionantes como variadas.

 

 

SESSION 9

Un Hospital Mental que cerró hace una quincena de años necesita ser limpiado debido al tóxico amianto que tiene, para ello, un equipo de limpiadores será contratado para hacerlo en tan solo una semana.

A simple vista puede parecer la típica historia de “Manicomio que cierra pero en el que siguen aconteciendo sucesos inexplicables”, sin embargo, la película dirigida por Bran Anderson (director de la también fascinante “El Maquinista”), que cuenta a su vez con excepcionales interpretaciones por parte de todo el elenco, consigue contar una historia original que posee además con un tramo final sorprendente.

Como curiosidad, la película sirvió de inspiración para la tercera entrega de la saga de videojuegos “Silent Hill” considerada como la mejor saga de terror psicológico de la historia de los videojuegos.

 

IT FOLLOWS

Nos encontramos ante una de las premisas más peculiares de los últimos años: Cuando la protagonista mantiene relaciones sexuales con su pareja, éste la duerme con cloroformo, la ata a una silla y le cuenta que lo hizo para escapar de los espíritus que le “acosaban” y que hasta que ella se lo transmita a otra persona manteniendo relaciones sexuales, estos espíritus la “seguirán”.

A simple vista, la película de David Robert Mitchell puede llegar a parecer absurda, pero a través de sus giros de guion, la brillante actuación por parte de la protagonista, y la aterradora banda sonora que acompaña al filme, se forma una película aterradora que ningún aficionado del género debería perderse.

 

LA BRUJA

En pleno Siglo XVII, una familia cristiana tras ser expulsada de su pueblo natal, ha de empezar a vivir al lado de un bosque supuestamente “maligno”; las sospechas sobre la zona parecen confirmarse cuando el más joven de los hijos, (todavía bebé) desaparece misteriosamente.

La película, dirigida por el debutante Robert Eggers, cuenta con una de las mejores atmósferas que una película de terror haya tenido jamás, creando una estética fría y turbia a través de su cuidada fotografía.

 

BABADOOK

Estamos ante la película proclamada por William Friedkin (director de “El Exorcista”) como la película más aterradora que ha visto jamás, y no es para menos.

Hace 6 años que murió el marido de Amelia, quien todavía no lo ha superado y, a su vez, tiene que hacerse cargo del hijo que tenían en común, el cuál está aterrorizado por un supuesto monstruo conocido como “The Babadook”, poco a poco, Amelia empezará a notar que este “monstruo” puede no ser fruto únicamente de la imaginación de su hijo.

La película, debut de la directora Jennifer Kent, cuenta, además, con uno de los finales más estremecedores de la historia del cine.

 

DÉJAME ENTRAR

Finalmente, nos encontramos con la obra maestra de Thomas Alfredson, Déjame Entrar, en la que Oskar, un joven que sufre de acoso escolar, se hace amigo de su misteriosa vecina, Eli, al mismo tiempo que aparecen un gran número de muertes inexplicables en el pueblo; Oskar es consciente de que Eli es “distinta” pero eso no impedirá que éste confíe plenamente en ella.

La película no solo posee dos actuaciones brillantes por parte de sus protagonistas (los cuáles no habían actuado en ninguna otra película antes), si no también una estética fascinante, una banda sonora estremecedora, y, lo más importante, una historia apasionante con un magnífico desenlace.

Poco más tarde se realizó un remake estadounidense de la película que fue dirigido por Matt Reeves, director de la también destacable Monstruoso (o Cloverfield, como se conoció en versión original); éste, aún sin llegar al nivel de la original, tampoco supone un insulto a su predecesora, (como lamentablemente hacen gran cantidad de remakes cinematográficos) lo cuál, es de agradecer.