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¡Qué caro es ser vegetariana!

Uno de los argumentos que más se suele escuchar es que ser vegetariana o vegana es sumamente caro. Esto salvo que decidas comprar todo ya procesado y elaborado, como pueden ser lasañas, albóndigas, hamburguesas y diversos productos que imitan la textura de la carne como el seitán o filetes de proteina de soja o tofu, la lista de la compra no será mucho más cara que si mantuviésemos una dieta omnívora. Pero vayamos por parte y seleccionemos aquellos productos más usados en una dieta vegana:

  1. Leche o bebida vegetal (de arroz, de soja, de almendra o incluso de nuez).

Un litro de leche o bebida de soja suele costar en torno a 80 céntimos. Las bebidas de arroz y almendra suelen ser algo más caras pero, ciertamente, se pueden hacer fácilmente de forma casera e incluso más ricas que las que suelen venderse en tiendas, puesto que no están tan procesadas.

2. El famoso seitán

El seitán se hace con glutén y sirve para realizar platos con una textura similar a la carne. Asimismo, es famoso porque contiene un alto número de proteínas. También, se puede preparar en casa aunque es cierto que es algo más complicado y cuesta cogerle el punto a la textura y al sabor. Os dejamos otro vídeo para que veáis cómo se hace:

Aclarar que al hacerse con harina de trigo contien glutén y, por lo tanto, no es apto para celíacos.

También, aquí tenéis una tabla de alimentos con un alto contenido en proteínas y que muestran cómo la proteína vegetal es bastante más barata que la procendente de los productos cárnicos:

 

3. Hamburguesas vegetales

Las hamburguesas vegetales ya hechas suelen costar entre 3 y 4 euros en las que suelen venir dos o tres.

Las hay de muy diversos sabores y texturas pero por suerte, también, pueden hacerse en casa sin productos muy costosos. Además, la proteína de soja es un gran alíado para estas hamburguesas, lo suelen vender en los herbolarios en bolsitas de medio kilo (2-3 euros).

 

4. ¿Y cómo sustituimos el huevo?

Existen diversas marcas en tiendas especializadas o herbolarios que permiten sustituir fácilmente el huevo en postres, repostería o en la famosa tortilla española. Pero, sí, como ya dijimos, también, podemos encontrar unas cuantas soluciones sencillas, caseras y fáciles para sustituir este producto. Del mismo modo, el huevo no tiene un contenido proteínico tan alto, por lo que no es un elemento que necesitemos sustituir con premiosidad. Os dejamos una tabla de sustitutos del huevo:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En definitiva, tenemos un montón de posibilidades que, además, como traté de mostrar no son excesivamente caras y permiten alimentarse sin dejarse un riñón. De hecho, es bastante más barato que ser omnívoro suponiendo que se lleve una dieta equilibrada.