Latinoamérica Reseñas Semanal

La televisión ya puso un presidente, ¿lo volverá a hacer?

Aunque ya conocíamos el talento del director mexicano Luis Estrada por sus polémicos filmes La ley de Herodes y El infierno–ambas censuradas abierta o veladamente en su paísel cineasta se destacó nuevamente con la realización de La dictadura perfecta (2014), una película que dibuja claramente las estrechas relaciones que mantienen políticos y medios de comunicación monopólicos para preservar su poder, a costa de la desinformación de los espectadores.

Disponible completa en Youtube: La dictadura perfecta

Siguiendo su particular impronta que entremezcla la crítica al sistema político mexicano y temas polémicos de la actualidad, el director (y productor) ha logrado crear con La dictadura perfecta una pieza audiovisual muy bien cargada de contenido teórico, satírico y reflexivo.

Argumento

En pocas palabras, la película comienza con el presidente de México (quien casualmente es bastante parecido a Enrique Peña Nieto) recibiendo al embajador de Estados Unidos para mantener una charla que será transmitida por los medios locales. Durante la conversación, el primer mandatario mexicano dice una frase que–en la vida real–hace un guiño con una afirmación racista de Vicente Fox (ex presidente del país): “los mexicanos estamos dispuestos a hacer todos los trabajos sucios que ni los negros quieren hacer”, lo que dispara una incontable cantidad de burlas, memes y una mala imagen del susodicho en redes sociales. Sólo habrá una manera de frenar este bombardeo que pone en riesgo su continuidad política: La caja china.

Los asesores del presidente de la República se contactarán a la brevedad con la cadena de noticias TV MX, pidiendo que se haga olvidar a los mexicanos el incidente. Es aquí donde podemos ver un claro ejemplo de la teoría de la agenda setting: el medio de comunicación deberá utilizar una distracción que haga que los ciudadanos dejen de prestar atención a la estupidez que ha dicho el mandatario. Justamente por esto se desatará otro escándalo: la “caja china” (como llaman en la película a esta estrategia de manipulación intencionada de la información) se trajo consigo vídeos del gobernador Carmelo Vargas recibiendo ilegalmente dinero de un narco.

Si bien el filme está planteado como una comedia debido a su exageración de la realidad, estaría mejor clasificado en la sección terror porque es un retrato muy claro de cómo los medios de comunicación masiva actualmente insertan temas en nuestras charlas cotidianas que nos distraen de los hechos realmente importantes.

Dirección de fotografía

En general, los planos mantienen una coloración cálida en tonos tierra a lo largo de casi toda la película: marrones, naranjas oscuros, negro. Se genera así un clima ameno, con una escasa iluminación que brinda la sensación de un ambiente oscuro y negativo, bien logrado para representar la corrupción, la avaricia y la frialdad que imperan en La dictadura perfecta. Las únicas excepciones de estas tonalidades aparecen en los momentos en que se emite el noticiero, durante los cuales la iluminación es la clásica de un estudio televisivo y los colores que predominan pasan a ser rojo, celeste y blanco.

Actuaciones

Los personajes están logrados espectacularmente. Damián Alcázar, quien ya ha participado anteriormente en otras películas de Luis Estrada, se luce de sobremanera en el papel del gobernador Carmelo Vargas, haciéndose odiar por la falta de humanidad del político. Otro actor destacado es Alfonso Herrera, quien interpreta el rol del codicioso y frívolo Carlos Rojo, el Productor de TV MX. Si bien ninguno de los actores tiene el papel protagónico–otro aspecto que merece ser destacado: la horizontalidad en el reparto–también debe hacerse mención de la brillante actuación de Osvaldo Benavides, quien interpreta a un reportero que se porta cual si fuese actor. Este último papel obtuvo el premio Diosas de Plata a Mejor papel de cuadro masculino.

Frases destacadas

“-Buenas noches. Siguiendo con el avance de esta noche: esta tarde, de manera anónima, llegaron a nuestras oficinas estas imágenes exclusivas en las que se ve al gobernador Carmelo Vargas en una negociación que deja entrever uno de los más graves y documentados casos de corrupción y crimen organizado de los últimos años. No queremos asumir nada ni influir en su opinión, pero vea y escuche con atención.”

“-Si no aprovechamos ahora que estoy en la plenitud del pinche poder, entonces ¿cuándo?”

 

Juana Lo Duca
Estudiante de Ciencias de la Comunicación Social en la UBA. @Jualoduca en Twitter. Apasionada por la Psicología social, feminista y ácrata. La palabra como arma.