Artículos de opinión

Ciudadanos/as de un lugar llamado mundo

El término ciudadanía. Según la RAE, conjunto de los ciudadanos (y ciudadanas) de un pueblo o nación. Los ciudadanos/as son personas consideradas como miembros activos de un Estado, titulares de derechos políticos y sometidos a sus leyes.

Dicho término es bastante utilizado en la actualidad. El título de este artículo “Ciudadanos de un lugar llamado mundo” hace referencia a una canción que se expandió puesto que apareció durante un tiempo en un anuncio cualquiera. El matiz que se destaca en este caso es la conexión, la carencia de fronteras, el cosmopolitismo. La canción comienza con esta oración “Vivo en una ciudad conectada entre ciudades,”. En El País, una sección de “Ciudadanía europea”. Titulares en El Mundo como “Movilizar a la ciudadanía a favor de la acogida de refugiados”, “Los sindicatos acusan a Darpón de engañar a la ciudadanía por la alarmante situación de Osakidetza”.

El uso del término es bastante común por representantes o aspirantes a ellos en el terreno político. El propio nombre del partido político Ciudadanos. En Podemos,  Íñigo Errejón; “Con los derechos de la ciudadanía no se juega” (https://twitter.com/ierrejon/status/847725153094184960). Rafael Mayoral; “Los recortes que se han producido hasta la fecha afectan gravemente a los derechos de la ciudadanía” (https://twitter.com/ahorapodemos/status/847520722423631872).

En el PSOE, Óscar Puente: “El proyecto de Pedro Sánchez no es un proyecto sólo para el PSOE, lo es para toda la ciudadanía” (https://twitter.com/PSOE_AytoVLL/status/847719756614389761). Por destacar algunos ejemplos.

Por lo tanto, el término ciudadanía o ciudadanos/as responde a una creación discursiva que define y a la vez limita. En términos del teórico Ernesto Laclau, se trata de un significante vacío, es otras palabras, se trata de un elemento que carece de significado que juega un papel imprescindible en cuanto a la creación de identidades colectivas. Aunque en el caso de ciudadanía, se trata de un concepto que denota la creciente individualidad de los sujetos en detrimento de otros conceptos que alimentan la realización de identidades colectivas como pueblo.

Este análisis se enmarca en el contexto del enfoque de la teoría del discurso, según el cual son incontables los elementos que cuentan con un carácter discursivo. Por lo tanto, el término ciudadanía está dotado de dicho carácter, es decir, tiene la cualidad de adaptarse a un hilo discursivo – en términos laclaunianos, una cadena de equivalencias –, y, a partir de esto, construir una nueva concepción de la realidad para intentar cambiarla.

Dicho esto, me gustaría resaltar la trascendencia del uso del lenguaje teniendo en consideración que el uso de ciudadanía no se trata más que de una oda a la individualidad de los sujetos frente a otros significantes vacíos que garantizan la creación de identidades colectivas.