Cultura Feminismo

Nuestra Princesa Leia pervive

Las últimas semanas de diciembre de 2016 los fans incondicionales de unas de las sagas más populares de ciencia ficción vivían pendientes del delicado estado de salud de la heroína que en los años 70 y 80 se había ganado la aprobación y el cariño de millones de personas que vieron los episodios IV, V y VI de Star Wars. Carrie Fisher, nuestra Princesa Leia Organa, fallecía el 27 de diciembre dejándonos con un amargo sabor de boca y un triste final de año.

Es bien sabido, para aquellos cuya cultura se eleve al conocimiento de esta famosa saga, que los personajes masculinos superan en número al de los personajes femeninos; pero oigan, eso no quiere decir que su importancia sea mayor. George Lucas como director quiso contar la historia de Luke Skywalker, un protagonista arquetípico de héroe más en la Historia del Cine que gracias a la fama que alcanzó la saga no pasó desapercibido. Pero lo que nos concierne en este artículo no es conocer la historia de Luke y sus aventuras espaciales, sino conocer el peso que otorgó Lucas al personaje femenino por excelencia de la saga, Leia.

Ya en su día, el pasado año 2015, Diana Domínguez escribió un capítulo donde trataba este tema: “El feminismo y la fuerza. Empoderamiento y desilusión en una galaxia muy, muy lejana.” Es en él donde pretende hacer ver el papelón que lleva Leia, una mujer fuerte y decidida que pese a estar capturada y no saber su destino, no se somete ante ningún hombre y se sigue resistiendo a acatar órdenes. Incluso cuando un personaje clave como Luke, acompañado de Han Solo y Chewbacca, irrumpen en la Estrella de la Muerte para rescatarla, donde su hombría y masculinidad se reflejan latentes en la valentía de tal hazaña, es realmente nuestra princesa quien toma las riendas del plan para escapar de allí.

Este papel fue un verdadero impulso sobre la lucha feminista que se estaba viviendo en esa época, donde poco a poco las mujeres se abrían paso en un mundo de hombres y donde Lucas, entre otros, se proclamaba propulsor de esta idea. Pero muchos cineastas y cinéfilos se preguntan, ¿por qué Padmé no tuvo el mismo desarrollo que su hija, pese a ser posterior?

Padmé empieza siendo una joven fuerte que tuvo que asumir una gran responsabilidad desde una edad muy temprana. La vemos así en el Episodio I; pero según se forja su amor por Anakin y se va haciendo más fuerte, empieza a preocuparse más por él que por ella misma. Vemos una Padmé consumida, que no puede hacer nada ante el cambio que sufre su amado hacia el Lado Oscuro y donde se encuentra sola, sin ver lo que les está sucediendo a ambos. Es tal su desdicha, que no piensa ni en sus hijos; muere “por amor”. Esta imagen en los tiempos que corrían entonces no es para nada una motivación; a mi parecer, refleja el tortuoso camino que recorren día a día las mujeres que sufren violencia de género, ese desgaste físico y mental que acaba consumiendo a la víctima.

Pero volviendo con nuestra princesa por excelencia, es cierto que muestra a la mujer en cierta parte como objeto sexual, bien por el amor que le profesan Luke y Han, que intentan ganarse su amor y respeto, y bien cuando Jabba el Hutt la esclaviza y la viste con un biquini. Esto no ocurre nada más que en contadas ocasiones, reflejando la realidad de la condición de ser mujer y la sexualización que por desgracia conlleva en muchos ámbitos, como tantas otras películas reflejan; Leia es una mujer luchadora que tanto por su vestimenta, traje blanco hasta el suelo, como por su iniciativa, desde disparar un arma hasta llevar las riendas del plan y querer hacer incursiones para derrotar al Lado Oscuro, se alejan del arquetipo femenino de mujer objeto de deseo, mujer sumisa, débil.

Este personaje ha marcado un antes y un después y, al igual que el personaje de su madre, Padmé, nos recuerda la importancia de hacer visible la violencia de género y que deje de ser una realidad diaria y causa de muerte (como las 15 mujeres asesinadas en lo que llevamos de año) y que se tomen medidas mayores a las insuficientes ya tomadas; Leia nos da fuerzas a continuar con la lucha feminista y cambiar la realidad que, pese a que desde hace algunos años la situación de igualdad está tomando fuerza, es aún hoy cuando lamentamos pérdidas humanas, desigualdades que deberían ser erradicadas, comentarios desvirtuando a una mujer por puestos que adquieren con duro esfuerzo, superando mil obstáculos que llevan consigo desde que nacen, queriendo que la realidad supere a la ficción, donde Leia consiguió lo que muchas anhelan, SER OÍDAS.