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Cincuenta sombras más machistas

En diez días tendremos por fin o por desgracia -más bien, lo segundo- la segunda entrega de la saga de Cincuenta Sombras en la gran pantalla. Entradas agotadas en muchísimos cines, especulaciones, suspiros y el trailer que no para de dar vueltas por la red. Y yo no puedo más que echarme las manos a la cabeza pensando en que una relación afectiva donde el maltrato psicológico está a la orden del día sea de veras el sueño romántico y erótico de miles de mujeres (y digo mujeres porque es una saga orientada a la mujer cisgénero y esto es algo más que evidente).

Pero es que esto va más allá del BDSM, mucho más allá. Y ese más allá es el por amor. El por amor que todo lo vale y justifica porque pegar a una mujer está mal y lo sabemos pero también sabemos que el amor todo lo puede, que el amor duele, que los celos son amor, que se da todo y más por amor. Y Cincuenta Sombras de Grey es una historia más del por amor. El maltratador psicológico, a.k.a Señor Grey, le controla, le aparta de sus amistades, empuja a cualquier hombre que se acerque a ella, le obliga a no trabajar (aunque ella se resista), le impone una sexualidad porque LE AMA. Claro, ella que es una mujer, cuya aspiración -como la de toda mujer- es encontrar a su príncipe azul, maravilloso, poderoso, rico y guapo, pues acepta porque también LE AMA. Y como el amor todo lo puede, es entonces la justificación de cualquier manipulación en una pareja aunque esta manipulación anule a la persona, sobre todo a la mujer.

El gran problema de todo esto es que es una saga que ha causado furor allá por donde ha pasado. Sin olvidar que Grey -a.k.a maltratador psicológico- es el sueño erótico y afectivo de muchas jóvenes. ¿Cómo podemos estar tranquiles antes esto? Estamos consistiendo relaciones que no solo son tóxicas, sino que también son patriarcales y machistas y que, a su vez, conllevan un maltrato psicológico. Estamos asumiendo que el amor es dolor, que el amor te encadena, anula y obliga a llevar un estilo de vida que se aleja al que se deseaba. Estamos asumiendo un modelo de relación afectiva heteropatriarcal, manipulador y anulador.

Este es el mayor logro del posmachismo. Y digo posmachismo porque muestra una falsa liberación sexual de la mujer, visto en un libro erótico que muestra una sexualidad femenina. Es sabido que uno de los motivos por los que ha triunfado ha sido porque es ‘porno para mujeres hecho por mujeres’ . Estoy totalmente en desacuerdo con esta categorización pero este punto es de suma importancia, pues la falsa idea de que existe una liberación sexual que promueve la igualdad es muy peligrosa (y posmachista). Peligrosa porque promueve la idea de que la igualdad ya está conseguida, cosa que es totalmente falsa y porque nos muestra una sexualidad que sigue siendo dominada por el hombre . Esta sexualidad femenina (si se le puede llamar así) es, en realidad, la satisfacción de la necesidad sexual del cis hombre a través de ceder nuestra sexualidad para saciar la suya. Eso sí por AMOR. Este, también, es el principal motivo por el cual el BDSM es aceptado y aplaudido, porque no es la sexualidad de la mujer, sino la del hombre la que es plenamente realizada. Y es la del hombre, ya que ella acepta por amor y no porque surja en ella una verdadera necesidad de mantener ese tipo de relación sexual.

(Más vale tarde, La Sexta)

El tema del sexo en Cincuenta Sombras de Grey da para mucho más, puesto que casi se puede considerar un elemento ”morboso” que le confiere un aspecto novedoso aun siendo una novela romántica más en el mercado. Se puede considerar como tal, ya que no responde a la necesidad de mostrar una sexualidad femenina, sino que es un elemento -esta vez explícito- más de una relación heteronormativa romántica y mostrarlo crea una falsa idea de libertad sexual que da vidilla al asunto pero que no es más que eso, una falsa idea de libertad.

Pero sigamos por aquí, hablando en términos binaristas. El libro nos presenta dos formas diferentes de sexualidad y dos formas antagónicas de actuar en una relación afectiva: dos formas antagónicas de sexualidad porque Grey NECESITA una relación D/s y porque Anastasia cede la suya para cumplir sus expectativas. Y dos formas antagónicas de actuar en una relación afectiva porque Grey impone, manda, lo controla todo pero, a la vez, ama y cuida de la dulce e inocente Anastasia mientra que ella le venera, adora y cumple todas sus exigencias para hacer posible una relación a todas luces tóxica. Esto significaba principalmente dos cosas.

La primera es que el mundo de Cincuenta Sombras de Grey que se corresponde en gran parte con la sociedad occidental es un sistema binarista que enfrenta a los dos géneros predominantes. Al hombre, el que domina y a la mujer, la que es dominada obviando así las otras identidades de género y las posibles expresiones que emanan de las mismas. Es, pues, la sociedad de 50 Sombras, ergo nuestra sociedad, una sociedad binarista que enfrenta a dos géneros para mantener un sistema capitalista y heteropatriarcal.

Por otro lado, el antagonismo, la distancia tan radical entre los dos géneros tiene que ser necesariamente salvable, pues de no ser así, sería imposible mantener un sistema heteropatriarcal. Y la reconciliación de los dos géneros se da a través de una relación heteronormativa basada en el amor tóxico. Asimismo, la distancia es necesaria para mantener una sociedad heteropatriarcal, puesto que si no fuésemos diferentes no existirían roles y al no existir no podría darse la dominación de un género binario sobre el otro. Pero no solo la distancia, sino también la relación, ya que la relación heterosexual ,que por naturaleza ha de ser así, mantiene el sistema capitalista de trabajo reproductivo no-asalariado, que sí antes era porque no me quedaba más remedio, ahora es porque LE AMO. Y esta dinámica de relación es disfrazada de amor que permite el falso entendimiento de los dos géneros para mantener un sistema que necesita de todas esas estructuras y formas.

Por todo esto, podemos afirmar que 50 Sombra de Grey es una saga sumamente machista que promueve el maltrato -disfrazado de amor-, la manipulación y una falsa idea de BDSM que no nos lo pone nada fácil a les sumises. Y no solo eso, es la muestra viviente de una sociedad envenenada por el heteropatriarcado binarista. No obstante, la saga de 50SDG no es la única, pues es un sistema y no un best-seller.