Cultura

El “creador” de Juego de Tronos ya lo avisó: “2016 está dirigido por mí”

El 14 de enero de este año, una cuenta parodia de George RR Martin (el famoso escritor de la saga de libros Canción de hielo y fuego, célebre por la serie de televisión que inspiró: Juego de Tronos) anunciaba que 2016 estaba dirigida por él, en referencia a la cantidad de muertes que ocurren a lo largo de la saga literaria y televisiva que le condujo a la fama.

El tweet se refería, seguramente, a las muertes del músico David Bowie (el 10 de enero) y del actor Alan Rickman (el mismo día 14). Allá por enero, este tweet era un simple chiste sobre un año que comenzaba robándonos a uno de las mayores enseñas de la música como revolución cultural y, poco después, a la personificación del amor-odio encarnada en Severus Snape. Sin embargo, once meses y medio después, el chiste acabó por convertirse en una macabra profecía del que sería uno de los años con más muertes de celebridades de la historia reciente, como apunta la BBC. La propia cuenta parodia ha tenido que aceptar la realidad y, no sin sorna, ha acabado pidiendo perdón por un guion que, definitivamente, se le ha ido de las manos.

Este último tweet, publicado el día de Navidad, no respondía simplemente a la escabechina producida en 2016, sino que se escribió el mismo día en que fallecía otro mito del pop: George Michael. Por el camino, nos habían dejado estrellas musicales de la talla del poeta y músico Leonard Cohen, la reina del soul contemporáneo Sharon Jones, el productor de los Beatles George Martin, o leyendas musicales de países como México o el Congo: Juan Gabriel y Papa Wemba.

Más allá de esta simpática casualidad, las redes echan humo estos días, con motivo del fin de año, haciendo un ejercicio de retrospectiva y viendo que 2016 es, posiblemente, uno de los años con más famosos fallecidos de las últimas décadas. Sumándonos a esta ejercicio de compilación anual, hemos querido ver cuántas de estas muertes han afectado, de una u otra forma, a personalidades ligadas con la política y determinadas luchas sociales. Para comentarlas en la cena de Nochevieja, cuando tu tío hable de Prince y tu primo de Johan Cruyff.

  1. Benigno Guzmán y Gerardo Unzueta: Líderes de la izquierda mejicana
En la imagen, Gerardo Unzueta

Fallecidos en los primeros días de enero, Guzmán (66) y Unzueta (90) significaron diferentes cosas para la izquierda mejicana. El primero, fue conocido por ser el líder de la OCSS (Organización Campesina de la Sierra del Sur) y fue hostigado durante gran parte de su vida por el gobierno del país centroamericano -con torturas y encarcelamientos-, de acuerdo a una política de persecución a la organización, la cual sufrió asesinatos por parte de las instituciones (como la matanza ocurrida en 1995, cuando 17 campesinos fueron asesinados y 21 resultaron heridos).

Por su parte, Unzueta, aunque también fue un destacado dirigente estudiantil y sindical, conocería la fama como diputado del Partido Comunista Mexicano, del Partido Socialista Unificado de México y del Partido Mexicano Socialista, además de dirigir los medios de comunicación de cuatro partidos diferentes de la izquierda mejicana en calidad de periodista, además de otros medios independientes.

2. Óscar Humberto Mejía Victores: Último dictador de Guatemala

Mejía Victores (85) fue la última cabeza visible de tres décadas en Guatemala de sucesiones de golpes de Estado desde que en 1954 la CIA derrocara el primer gobierno legítimamente votado por los ciudadanos guatemaltecos en toda su historia, por ir en contra de los intereses estadounidenses. Mejía, aunque fue reconocido por muchos como el dirigente que provocó el paso de la dictadura a la democracia en Guatemala, lo cierto es que obedeció a las presiones que le obligaron a convocar elecciones democráticas por primera vez desde la Revolución de 1944. De hecho, el único motivo por el que Mejía no fue juzgado por los crímenes que se dieron durante su corto mandato fue la demencia senil que se le diagnosticó en los últimos años de vida.

3. Muriel Casals y Rita Barberá: Muertes en la política española

En la imagen, Muriel Casals, a la izquierda de Carme Forcadell

Dos han sido las mujeres en activo de la política española que fallecieron este 2016, aunque con diferentes trayectorias. Casals (70), fue una importante exponente de la cultura catalana, llegando a ser la primera mujer en presidir el Òmnium Cultural en sus 49 años de historia y militante del PSUC e ICV. En los últimos años, había dado un paso adelante en su implicación política, llegando a ser diputada autonómica en el Parlament catalán en la lista de Junts pel Sí hasta el mismo momento de su fallecimiento, causado por el atropello que sufrió por parte de un ciclista.

Y si la cultura y el mundo académico fue donde Casals forjó la mayor parte de su actividad profesional, Barberá (68) creció en el Ayuntamiento de Valencia, en donde entró como concejala de Alianza Popular con 39 años y salió a un mes de cumplir los 67 años, tras 24 años como la alcaldesa de una ciudad que vio cómo se convertía en el referente de un partido -el PP- que, en su último año, renegaría de ella hasta su muerte. Su nombre, en Valencia, estará ligado por siempre al despilfarro y la corrupción al mismo tiempo que a los mayores recortes en materia social que se han visto en ninguna otra comunidad autónoma.

4. Butros Butros-Ghali: La ONU como fraude

El ex presidente de las Naciones Unidas, Butros-Ghali (93), falleció también en 2016: el 16 de febrero. Su mandato estará siempre ligado a la inacción de la ONU en conflictos como los de Ruanda, Somalia o Angola, tras el fin de la Guerra Fría. Unos ojos apuntaban a él, mientras otros miraban a Estados Unidos, a quien el propio ex primer ministro egipcio acusó de impedir que las Naciones Unidas intervinieran de forma eficaz en determinados conflictos. De hecho, fueron los EEUU los que evitaron un segundo mandato al vetarle, posiblemente por apuntarles como principal obstaculizador de la labor de la ONU.

5. Nancy Reagan: Paradigma de la primera dama

Ex-actriz (como su marido y expresidente estadounidense), Nancy Reagan (94) nunca llegó a triunfar bajo los focos. Sin embargo, el papel que jugó como escudera de Ronald Reagan acabó por granjearle los aplausos y el cariño de su pueblo que los escenarios no le habían querido dar. La leyenda ha blanqueado la imagen de Nancy, sobre todo gracias a su personalidad, descrita por muchos como “fría” pero más adelante calificada como “de un carácter legendario”, por Hillary Clinton, gracias a su lucha contra el alzheimer (enfermedad por la que murió su esposo), y debido a que su amor por Ronald Reagan ejemplificó a la perfección el prototipo de amor romántico de película americana, con frases como “mi vida realmente empezó cuando conocí a mi marido” o “soy una mujer que ama a su esposo y no ofrezco disculpas por buscar su bienestar personal y político”. Aunque lo cierto es que la ex primera dama, además de estas impactantes declaraciones de apología a la dependencia emocional, era una prolongación del ideario de su marido, fallecido en 2004: contraria al aborto, a la legalización de la marihuana, pro-pena de muerte e, incluso, crítica con el sexo antes del matrimonio.

6. Patricio Aylwin y Fernando Álvarez Miranda: Los primeros en democracia

En la imagen, Fernando Álvarez Miranda

El primero, Aylwin (97), fue el primer presidente electo en Chile tras el golpe de Estado que sufrió Salvador Allende en 1973. Aunque se le presenta, en ocasiones, como quien, gracias a sus negociaciones con el dictador Pinochet, ayudó a devolver la democracia a Chile, lo cierto es que, en el mismo año del golpe de Estado, Aylwin declaró que entre “una dictadura marxista y una dictadura de nuestros militares, yo elegiría la segunda”. Su victoria ejemplificó el giro a la derecha que había dado el panorama político chileno desde la victoria del socialista Allende, veintidós años atrás.

Por su parte, Álvarez Miranda (92) fue el primer presidente del Congreso de los Diputados de España tras la dictadura de Franco como miembro de la UCD, tras haber formado parte del disuelto partido democristiano Izquierda Democrática y haber sido deportado a Fuerteventura en la dictadura por su calidad de opositor al régimen.

7. Mohamed Abdelaziz: Una vida entregada a la libertad del Sahara

Si un nombre estará siempre vinculado al movimiento Frente Polisario, el cual exige desde hace décadas la libertad del Sahara, ese será el de Mohamed Abdelaziz (68). Aunque siempre apuntó al conflicto armado como la solución al conflicto marroquí-saharaui, durante sus 40 años como líder del Frente Polisario se caracterizó por tratar de buscar un consenso que aún no ha llegado y un referéndum que Marruecos sólo acepta en el caso de que dicha consulta pregunte acerca del papel del Sahara dentro de Marruecos, pese a que la reivindicación histórica saharaui ha sido la independencia total.

8. Muhammad Ali: La rebeldía del boxeo

Muhammad Ali, a la izquierda de Martin Luther King Jr.

Hoy día, la cara del boxeo (Mike Tyson) es conocida por haber apoyado la candidatura del ultraderechista Donald Trump como presidente de EEUU y por haber sido condenado por violación a una joven de 19 años.

Sin embargo, esto no siempre fue así y hubo un boxeador (para algunos, el mejor de todos los tiempos) que se enfrentó a la amenaza de cárcel similar (5 años), pero por declararse objetor de conciencia en la Guerra de Vietnam en 1966 y se enfrentó, como campeón del mundo, a su país, al que había calificado años atrás como “el mejor del mundo”. A partir de entonces, y tras iniciarse en el Islam, de convirtió en uno de los rostros visibles de la lucha negra en Estados Unidos y contra el Apartheid sudafricano, apoyando a activistas como Jesse Jackson, Martin Luther King Jr. o Nelson Mandela, aunque, incongruentemente, llegó a apoyar a Ronald Reagan en su carrera a la Casa Blanca.

Pese a esas contradicciones y otras, Ali (74) será, por siempre, el boxeador que luchó contra el racismo y la islamofobia y, sin duda alguna, una de las cabezas visibles de la lucha negra de la década de los 60 en EEUU.

9. Theresa Saldana: Activista contra la violencia machista

Saldana (61) será eternamente recordada por su papel en Toro Salvaje, film dirigido por Scorsese que le llevó a la fama en 1980. Pero, sin duda, su papel lejos de las cámaras será también recordado por ser fundadora de Victims for Victims, que además acabó siendo llevado al cine y protagonizado por ella misma.

Saldana creó dicha organización de apoyo a las mujeres víctimas de cualquier caso de violencia machista después de que ella, en 1982, fuera agredida, llegando a sufrir múltiples puñaladas, frente a su residencia.

10. Elie Wiesel: El relator del Holocausto

Muchos ha habido que han hablado del Holocausto nazi contra los judíos, pero pocos que lo hicieran con tanta vehemencia y conocimiento de causa como Elie Wiesel (87), escritor de origen rumano superviviente al horror nazi que fue galardonado en 1986 con el Nobel de la Paz por su lucha por recordar qué fue el Holocausto y por tratar de evitar que un episodio así pueda volver a darse.

11. Shimon Peres: La mitad del Acuerdo de Oslo

Shimon Peres, a la izquierda de Arafat, sosteniendo una pizarra que reza “paz”

Siempre se recordará al eterno líder palestino Yasser Arafat (fallecido en 2004) como la cabeza visible de la lucha palestina contra el genocidio israelí que, aún, sufre el pueblo árabe en territorio ocupado por los hebreos. Pero Arafat encontró a un solícito interlocutor en la década de los 90, y resultó ser un sionista como Peres (93), que falleció 12 años después que el líder palestino.

Peres y Arafat llegaron al mayor acuerdo que se ha alcanzado hasta la fecha entre Israel y Palestina, llegando a firmar los Acuerdos de Oslo en 1993, por lo cual ambos recibirían el Nobel de la Paz un año después, junto con el también israelí Isaac Rabin.

     12. Alexis Arquette y Cristina Rodríguez ‘La Veneno’: La lucha transgénero también ha sufrido pérdidas

En la imagen, Alexis Arquette

La vida de Arquette (47) y Rodríguez (54) ha corrido suertes similares. Ambas fueron celebrities televisivas que no corrieron demasiada suerte bajo los focos, en parte, como decía el comunicado de defunción de Arquette, “por su decisión de vivir su verdad y su vida como una mujer transgénero”. Sin embargo, Cristina Rodríguez, conocida en el celuloide español como La Veneno, sí que gozó de una respetable fama desde que la descubriera Pepe Navarro como prostituta en 1996.

Ambas, más allá de su condición de actriz -Arquette- o vedette -Rodríguez- fueron dos mujeres cuyas carreras estuvieron evidentemente marcadas por su condición de mujeres transexuales, y sirviendo como altavoz del colectivo LGTBI en su conjunto y, más concretamente, del siempre marginado colectivo transexual.

13. Marcos Ana y Fidel Castro: Las pérdidas del comunismo hispanohablante

En la imagen, Marcos Ana

Sin duda, la pérdida por antonomasia del año 2016 ha sido la de Fidel Castro (90), una de las personalidades más importantes del siglo XX (la revista Time lo calificó como la sexta personalidad más influyente del siglo) y cabeza de la revolución cubana contra el dictador Fulgencio Batista, que derrocó el régimen el 1 de enero de 1959. Durante más de cinco décadas, Castro ha significado un ejemplo de la resistencia comunista para todo el mundo, más aún tras la disolución de la URSS y la reunificación alemana. Sin duda, 2016 se ha llevado por delante al último referente socialista que existía, dejando a Raúl, su hermano y compañero de la Revolución, como líder del socialismo latinoamericano.

Por su parte, en España la lucha comunista y antifranquista también ha perdido a uno de los últimos referentes que luchó en la Guerra Civil contra el fascismo, con tan sólo 16 años. Conocido por ser el preso que durante más tiempo estuvo en las cárceles franquistas (23 años) y por su actividad como poeta opositor al régimen franquista, Marcos Ana (96), quien nunca faltó a sus citas con las manifestaciones incluso bien entrado en los 90 años de edad, falleció apenas un día después de que lo hiciera Fidel Castro.

     14. Carrie Fisher: La activista por las enfermedades mentales y feminista detrás de Leia

Carrie Fisher, como todo el elenco de Star Wars a excepción de Harrison Ford, sólo necesitó de esta exitosa saga para ser leyenda en la historia cinematográfica. Pero Fisher fue mucho más que Leia, o fue Leia mucho más que en la gran pantalla. Porque de aquella valiente mujer capaz de enfrentarse al Imperio hay mucho en una persona que logra sobreponerse a un trastorno bipolar de la personalidad y lograr inspirar a muchas otras enfermas y dar el paso: “Tienes que conseguir ayuda”, dijo en 2013. También hay mucho de guerrera en atreverse a criar a una hija “sin género”, es decir, tratando de no imponer a su hija una identidad de género concreta. Esto decía Billie Lourde, su vástago recientemente: “Me crió sin género. En cierto modo es la razón por la que me llamó Billie. No se trata de ser una mujer fuerte, sino de ser una persona fuerte. Una vez me dijo: ‘Nunca te establecí un credo. Más bien traté de predicar con el ejemplo'”. Esto no fue sino una anécdota más de uno de los iconos cinematográficos del pasado siglo, quien, en la vida real, tuvo que lidiar contra un Imperio más arraigado e implacable que el ficticio: el patriarcado.