Antifascismo

Efemérides: Heisenberg, el físico que no desarrolló la bomba nuclear

 

  • Formuló el principio de incertidumbre, el mayor logro de la física cuántica desde la teoría de la relatividad de Einstein.

  • Boicoteó las investigaciones de la bomba atómica alemana durante la II Guerra Mundial.

  • Estuvo a cargo del primer proyecto para construir un reactor nuclear.

La mayoría de las personas al escuchar “Heisenberg” imaginan a un señor de mediana edad, calvo con gafas y un gorro negro. A quien imaginan no es el científico alemán sino a Walter White, el protagonista de la serie Breaking Bad, uno de los mayores éxitos televisivos y de mayor expansión por Internet de los últimos años. Este personaje ficticio adopta su nombre para proteger su identidad y la de su familia de sus perseguidores durante toda la serie; los cárteres de la droga y la DEA (departamento de narcotráfico de Estados Unidos). Esa dualidad de Walter White lo hace completamente impredecible, es por ello que el director de la serie lo asoció a Heisenberg, porque sus acciones parecen regirse por el principio de incertidumbre, al igual que no se puede conocer al mismo tiempo dónde está y qué está haciendo una partícula, no se pueden conocer los pensamientos y las acciones de Walter White, quien planifica muertes sin mancharse las manos, huye de la ley sin siquiera moverse de casa y maneja millones de dólares en dinero negro con la esperanza de poder pagar una operación que le cure el cáncer o por lo menos “dejar un colchón a su familia” para cuando él muera.

 

Las comparaciones son odiosas: Werner Heisenberg era el director del Intituto Max Planck de Física a los cuarenta años recién cumplidos, mientras que Walter White es un profesor de química en un instituto de secundaria en Nuevo México. Es cierto que es protagonista de Breaking Bad tiene que trabajar para gente odiosa y sanguinaria a lo largo de la serie, pero ninguno de ellos es comparable con Hitler, quien encargó al físico alemán que construyese antes que los americanos la primera bomba atómica, un triste logro que pasó a manos de Oppenheimer y del Proyecto Manhattan.

 

Hoy en día se sigue creyendo que Heisenberg pudo haber cambiado la historia de la humanidad al dotar a Hitler de la bomba atómica, los planos estaban hechos, las hipótesis eran correctas, lo único que falló para que una bomba atómica nazi destruyese Nueva York fue un pequeño error de cálculo en la cantidad de uranio por parte de uno de los ayudantes de Heisenberg. Al terminar la guerra los aliados lo capturaron como parte de una misión secreta llamada “Operación Épsilon”, que tenía por objetivo apresar al mayor número de científicos nazis y hacerse con todos sus conocimientos antes de que los consiguiesen la Unión Soviética. En esta carrera de capturas de científicos como si fuesen pokémon, Heisenberg fue encontrado por un escuadrón inglés y pasó una larga temporada en una casa de la campiña inglesa junto a otros nueve científicos a los que espiaban día y noche. Pero lo más curioso de su reclusión tuvo lugar el 6 de agosto de 1945 cuando los tristes habitantes de aquella bucólica cárcel escucharon un informe de la BBC en única radio de aquel lugar y tuvieron noticia del bombardeo de Hiroshima. A la noche siguiente Heisenberg les dio a sus compañeros una charla sobre el diseño de una bomba atómica y todos sus cálculos exactos para llevarla a cabo.

 

Si Heisenberg pudo hacer en menos de dos días un informe exacto de una bomba atómica ¿Por qué falló la suya? ¿Por qué no encontró la respuesta a un error de formulación en tres años y sí de un día para otro? Estas cuestiones fueron un secreto durante años ya que Heisenberg en 1941 se reunió con Niels Bohr, otro de los mayores referentes de física cuántica de la época, un encuentro que fue llevado al teatro con el nombre de Copenhague y que se llevó un Premio Tony . Los dos científicos discutieron durante horas sobre la posibilidad de usar la física nuclear como arma o como un sistema energético. Si Hitler hubiese tenido noticia de esta reunión, lo más seguro sería que hubiese enviado a Heisenberg a un campo de concentración por alta traición, más aún considerando las concesiones que había hecho con las teorías de la física cuántica, a la que seguía considerando una disciplina de judíos. Años después Heisenberg y otros científicos afirmaron que no intentaron construir jamás una bomba atómica sino que sus estudios se centraron en los reactores nucleares, declaraciones que no sentaron bien entre sus colegas del Proyecto Manhattan, quienes nunca se creyeron que ese error de cálculo que boicoteó la bomba alemana fuese voluntario.

 

Heisenberg dirigió tras la guerra el Instituto de Física y Astrofísica de Múnich, murió en esta ciudad en 1976 y con su muerte se quedó sin resolver el misterio de si fue un pequeño error, por los ojos cansados de un científico exhausto, lo que evitó que las armas nucleares cambiasen el curso de la historia, o si por el contrario fue un genio que se hizo el tonto el que evitó que los nazis ganaran la guerra.

José Aurelio Atenza Martínez
Estudié Periodismo en la Universidad de Murcia. He pasado la vida entre hospitales, libros y películas. Ahora escribo lo mejor que sé y todo cuanto puedo. Tengo una ideología y no dudaré en usarla.