Cultura Semanal

4 miniseries que no te puedes perder

Hoy en día todos parecemos estar familiarizados con un gran número de extensas y eternas series de televisión. Conocemos y hemos oído hablar sobre las intrigas palaciegas de Juego de Tronos, las peripecias del ya mitificado profesor de química Walter White en Breaking Bad o las maravillas publicitarias de Don Draper en Mad Men. Nos han hablado de series como Orange is the new black, Los Soprano, The Wire, House of Cards, Broadwalk Empire… y no hay quien no conozca a la peculiar, como tan integrada ya en nuestra vida, familia de Los Simpson. Pues bien, todas ellas son ejemplo de series que superan las 4 temporadas, así como los 10 episodios por cada una de ellas.

Pero… ¿Qué hay de las miniseries? ¿Por qué este formato de menor duración es incapaz de alcanzar la fama de sus hermanas mayores? Desde aquí, y para hacer honor al dicho “Lo bueno, si breve, dos veces bueno”, os presentamos 4 de las pequeñas joyas televisivas que no te puedes perder:

.

.

1. Fargo: Esta miniserie, creada en 2014 por el director Noah Hawley, se inspira en la obra homonima de los hermanos Coen de 1996. Consta hasta la fecha de dos temporadas, teniendo prevista la creación de una tercera ante el éxito de público y crítica. Y es que, si bien pocos fueron los éxitos de series basadas en películas, estamos ante la excepción que pudiera confirmar la regla. Fargo establece la acción en la agreste y árida Minnesota, donde los salvajes y nevados paisajes juegan un importante papel en el desarrollo de los más absurdos como intrincados, enrevesados y sorprendentes crímenes. Y hasta aquí tanto la película como las dos primeras temporadas coinciden, pero no estamos ante un spin off cualquiera. La solided del guión, la importancia de los diálogos y lo absurdo, que roza con la brillantez de unos personajes interpretados magistralmente, hacen de la miniserie una auténtica delicia. Si la primera temporada consigue mantener un nivel y ritmo excepcional la segunda no defrauda y sorprende con un final extrañamente desconcertante. Dificil era superar una película como la de los Coen, pero la miniserie consigue holgadamente su propósito, estableciéndose como una sólida y fuertemente estructurada obra.

.

.

2. The Knick: Inicios del siglo XX, el doctor John W. Thackery (Clive Owen) un prestigioso e importante cirujano, a la vez que, paradójicamente, un cocainómano extravagante con el único propósito de impulsar la ciencia, nos guiará a lo largo de los pasillos y quirófanos del hospital  Knickerbocker de Nueva York. Asistiremos en primicia a las más escabrosas como espeluznantes operaciones, en una época de progresos para la medicina, cambios sociales, epidemias y desigualdad. La miniserie consigue reflejar a la perfección la situación de la época, pero si algo impresiona es la acongojante atmósfera del hospital, un lugar de logros y fracasos, continuamente envuelto en un ambiente decadente y angustioso a la par que grandilocuente. Especial importancia tiene, en la creación del cuidado clima, una banda sonora peculiar y atrayante, caracterizada por toques electrónicos que hacen de The Knick una obra sin igual. El director, Steven Soderbergh ha conseguido hacer de las dos únicas temporadas con las que cuenta, y contará la miniserie, un proyecto audaz, valiente y excepcional.

.

.

3. Sherlock: Quizás estemos hablando de una de las miniseries más conocidas del momento. Creada por Steven Moffat y Mark Gatiss cuenta con dos de los actores actualmente más populares, Benedict Cumberbatch (The Imitation Game) y Martin Freeman (The Hobbit) en la interpretación de, quizás, el dúo de personajes más conocido de la literatura, el detective Sherlock Holmes y su fiel acompañante John Watson. Pero la miniserie no está situada  en la pomposa época victoriana, si no en el caótico siglo XXI, y es éste el fuerte de la obra. Que un Sherlock Holmes moderno, versado en el uso del iPhone, las nuevas tecnologías y sumergido al completo en un Londres totalmente actual sea una de las más fieles representaciones del personaje, dice mucho de una miniserie donde los diálogos, el ingenio de las tramas más complejas y detalladas y dos de las mejores y más carismáticas interpretaciones son la base de una auténtica joya televisiva. Sorprende quizás su formato, hasta el momento Sherlock cuenta con 3 temporadas compuestas únicamente de 3 episodios de hora y media cada uno. Así que… ¿Qué mejor que disfrutar nuevamente de las aventuras del célebre detective y prepararnos así para la cuarta temporada que se estrena el próximo enero?

.

.

4. Parade’s End: dirigida por la británica Susanna White, Parade’s End cuenta únicamente con 5 episodios que narran el drama de la primera Guerra Mundial a través del aristócrata conservador Christopher Tietjens. La relación que mantiene este personaje con su cínica esposa, interpretada por una maravillosa Rebecca Hall, el inicio de su romance con una joven sufragista, la delicada dirección, el cuidado puesto en esta producción británica de la BBC y las fuertes interpretaciones del reparto te atraerán irremediablemente. Sumergirse de nuevo en este período histórico nunca fue tan elegante y exquisito. Lamentarás su corta duración.

.