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Cuñadismo ilustrado: Pérez Reverte

Pérez-Reverte, cuñado, intelectual (o eso dicen), escritor y académico. En otros tiempos periodista y a ratos columnista. Muy español, como diría Rajoy, y murciano, de Cartagena. También, conocido como el escritor de Alatriste(-mente, como diría Rico). Sus quejas sobre la tilde del sólo, su misoginia, quiero decir, sentido común, su inquina contra el uso de académicos y académicas, sus comentarios semicultos, su necesidad de mujeres como las de antes (Javier Marías, otro “ilustre” escritor, comparte, también, la opinión de su colega) y un largo etcétera le han convertido en el cuñado ilustrado por antonomasia. Además de las mujeres, también, son víctimas de sus ataque iracundos, los refugiados a los cuales compara con los godos del Emperador Valente, algún académico que no le ríe las gracias, más conocido como el escritor del Quijote-aunque mejor no hablar de su Quijote apto para niños de quince años- , el “matonismo feminista” y un sinfín de temas.

El polifacético escritor se empeña en dárselas de erudito pero, en cambio, no es más que un cuñado que escribe bien, sí, muy bien y que sabe utilizar el lenguaje narrativo. De ahí, que su discurso digno de cualquier forocochero parezca erudito y no una suma de bobadas sin argumentación, pues sus artículos, columnas, y demás formas escritas, carecen de referencias,notas o argumentos. Su amigo Paco y la tirana de su ex-mujer “pija-progre” es la última muestra del estilo cuñado ilustrado por antonomasia: una historieta de un pobre hombre que quiere disfrazar a su hijo de pirata con espada y su cruel ex, que le quitará hasta la casa y no contribuirá a la mala alimentación de su hijo. No me detendré a desmontarlo, pues las compañeras de Locas del Coño ya lo hicieron pero sí destacaré del artículo revertiano que, como bien muestra la compañera, no es más que una historia, probablemente falsa, en la que insulta a las mujeres y al movimiento feminista sin argumentarlo.

 

Mentiras sobre divorcios y custodia compartida. Respuesta a Pérez Reverte y su artículo “La merienda del niño”

Tras cuatro años estudiando filología hispánica, más de literatura que de lingüística, y de haber escuchado una y otra vez el nombre de este señor (he de decir que en la mayoría de ocasiones iba acompañado de un adjetivo con una gran carga negativa) me ofende tener que estudiarlo al lado de, esta vez sí, grandes escritoras (en femenino). Ello no se debe a que tenga nada en contra de su escritura, la cual no comentaré, pero sí en contra de su constante y  lamentable muestra de ignorancia. De hecho, uno de sus últimos libros, donde explica la Guerra Civil a niños, es prueba de que no se enteró muy bien de lo qué pasó (Chirbes, sí y por ello ni es académico ni olió la fama, tampoco la necesitaba), una vez más. Y, ahora sí, como feminista, filóloga, enamorada de la lectura, proyecto de filósofa me reafirmo en que es muy triste que un cuñado ilustrado sea un referente intelectual y no es ser clasista-clasista son los comentarios del señor con respecto a Belén Esteban-, es ser decente. Decente, por saber que cuando no se sabe, no se emiten juicios de valor, puesto que un discurso vacío, aunque bien adornado y escrito, sigue siendo una mierda, en este caso, muy afín al Régimen y a sus compañeros de Forocoches, que escriben bastante peor.