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Stefano Cucchi, muerto por 29 gramos de hachís

Muerto a causa de la epilepsia, las lesiones no parecen guardar relación con la muerte“. La muerte de Stefano Cucchi ha vuelto a la actualidad esta semana en Italia tras conocerse el informe de los médicos asignados por la jueza Elvira Tamburelli, “fue una muerte súbita e imprevista a causa de la epilepsia, en un hombre que estaba medicado durante varios años para esta enfermedad“. Esta es la hipótesis “con mayor fuerza y fiabilidad” adoptada por los expertos científico-técnicos, sobre la naturaleza, extensión y alcance real de las lesiones sufridas por Stefano Cucchi.

Aunque las evidencias, en base a la reconstrucción de los hechos “no permiten formular certezas sobre la(s) causa(s) de la muerte“. Las dos nuevas hipótesis que se barajan son: uno, debido a la epilepsia y dos, debida a las fracturas en la columna vertebral. Es por ello que su hermana Ilaria Cucchi afirma “con este nuevo informe tenemos una excelente oportunidad de procesar a los investigados por homicidio”.

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En las redes sociales se hacen eco y denuncian este nuevo giro que ha dado el caso de Stefano

Gracias al activismo de Ilaria, el caso de Stefano se ha hecho muy conocido y ha tenido gran impacto en la opinión pública italiana, entre otras cosas, por la aparición de otros casos similares al de Stefano, de personas que murieron en prisión sin haberse esclarecido aun la causa de su muerte. Y es que con esta nueva información, ya son 3 las versiones distintas que intentan dar explicación a la muerte de Stefano, primero por drogas, segundo de hambre y ahora, 6 años después, por epilepsia.

¿Quién es Stefano Cucchi?

Stefano tenía 31 años y trabajaba en el negocio familiar en el barrio Casalino de Roma. Alrededor de las 23:30 del 15 de octubre de 2009 fue detenido por la policía en un parque por estar en posesión de 29 gramos de hachís y unas pastillas que presuntamente eran éxtasis, aunque luego se barajó la posibilidad de que fueran medicamentos para la epilepsia. Al día siguiente, después de una inspección nocturna en la casa donde vivía con sus padres, que lo encontraron con buena salud, la audiencia validó la detención y fue trasladado a la cárcel romana de Regina Coeli. En los seis días sucesivos previos a su muerte, pasó por diferentes estancias en las que entró en contacto con varios trabajadores de la salud y de la justicia, en lo que fue una cadena de abusos e ilegalidad que solo ha sido parcialmente reconstruida.

En Italia no existe la pena de muerte y no se puede aplicar. Si Stefano, como tantos otros chicos cometieron delitos, pagarían por ellos. Desde luego, no con la vida.

Cucchi murió el 22 de octubre, recluido en el hospital carcelario Sandreo Pertini en Roma, sin que su familia pudiera haberlo visitado por falta de autorizaciones, que llegaron cuando Stefano ya estaba muerto. Pesaba 37 kilos. En las semanas siguientes a su muerte, se dijo todo: que estaba drogado, que tenía VIH, que era anoréxico… Y varias veces se intentó atribuir a su estado “frágil” de salud la principal causa de su muerte.

Los procesos judiciales hasta el día de hoy

En el primer proceso, en el 2011, se atribuyó la muerte a la inanición o desnutrición. No se responsabilizó a nadie de las graves lesiones sufridas. Tenía lesiones en la cara, en la médula y en el cráneo, así como sospechas de traumatismo abdominal. En los sucesivos procesos se van admitiendo nuevas investigaciones y apelaciones, que se van desestimando, aunque las versiones van cambiando y las contradicciones se van acumulando. En diciembre de 2015 se abre una nueva investigación, independiente de los procesos anteriores, que involucró a cinco policías, incluyendo tres acusados de lesiones corporales graves y dos de perjurio. De acuerdo con la nueva investigación del Fiscal de Roma, Stefano Cucchi fue brutalmente golpeado por la policía y que hubo una “estrategia para dificultar la correcta reconstrucción de los hechos.” Para esta nueva investigación bis se buscó un nuevo equipo médico forense.

El 4 de octubre se entregaron los nuevos informes, en los que aparecen fracturas de espalda en varios puntos y golpes violentos por todo el cuerpo. El 18 de octubre habrá una audiencia en fase de consulta para decidir por tanto, la conveniencia de incluir el informe como prueba en el caso.

Si un hombre es recluido dentro de las cuatro paredes del Estado, el Estado tiene responsabilidad sobre él. Yo, su madre, te lo he entregado sano. Usted me lo ha devuelto muerto, masacrado.” Madre de Stefano.