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La cultura de la violación (aplicada)

Manada. Ese es el nombre del grupo de whatsapp de los violadores de San Fermín que recientemente volvieron a ser noticia al descubrirse que el de Pamplona no fue un caso aislado. Según Navarra.com y El Mundo, cuatro de los acusados ya llevaron a cabo el mismo proceso en mayo en Córdoba. Usaron burundanga y compartieron el vídeo de los hechos por su grupo.

Estos energúmenos fueron conocidos al ser detenidos por violar grupalmente a una chica de 18 años durante los San Fermines. Tras llevar a cabo la brutal violación uno de ellos escribía: ‘Follándonos a una entre cinco. Puta pasada de viaje’. Uno de los miembros de la manada que no viajó a Pamplona respondía: ‘Cabrones, os envidio’. La estratagema de los violadores se puso en marcha a las tres de la madrugada, momento en que ofrecieron a la chica acompañarla a su coche.  En el portal número 5 de la calle Paulino Caballero retuvieron a la chica entre los cinco en el suelo obligada, sin posibilidad de escapar ni pedir auxilio, momento en el que se produjo la violación. Según el auto del magistrado del juicio, el cámara, que en ese momento era miembro de la Guardia Civil, grababa mientras el resto se animaba y jaleaban entre ellos, reclamando el turno para abusar de la chica.

Dos meses después de los hechos, un nuevo testigo, un vigilante, relataba cómo los violadores le pedían una habitación ‘para follar’. Con ellos iba la chica, la cual no habló en ningún momento. Tras decirle el vigilante que no quedaban habitaciones, los energúmenos lo intentaron en otros dos hoteles, y ante la escasez de habitaciones decidieron violar a la chica en el portal antes mencionado. El tatuaje de uno de los animales, José Ángel Prenda Martínez, fue clave para encontrarlos y detenerlos.

El tatuaje de uno de los violadores fue clave para su detención
El tatuaje de uno de los violadores fue clave para su detención

Según la noticia del cuatro de octubre, las sospechas de la policía de que hechos similares con el mismo grupo ya habría tenido lugar en otras ocasiones se han cumplido. La afectada, de 21 años, fue víctima en una provincia de Córdoba en mayo. El magistrado dice que existen serios indicios de que el grupo usara burundanga para cometer el delito. Uno de los violadores ofreció a la chica acompañarla en un vehículo a su domicilio. La chica, nada más entrar, cayó en un estado de inconsciencia inmediato. En ese instante, el resto de animales empezaron a tocarles los pechos y besarla en la boca, riéndose entre ellos de la víctima. Cuando ella despertó completamente desnuda en el asiento de atrás, el conductor intentó forzarla a practicarle una felación. Ante la resistencia de ella, decidió golpearla repetidas veces y echarla del coche, dejándola abandonada en medio del camino con las vestiduras completamente rotas, humillada. Los hechos también fueron grabados y compartidos por Manada, donde a ella la denominaban Bella Durmiente. Sencillamente repugnante.

Abuso de una mujer en pleno San Fermín ante la indiferencia y la celebración de la multitud
Abuso de una mujer en pleno San Fermín ante la indiferencia y la celebración de la multitud

En el artículo original de esta página (http://www.vozpartisana.info/2016/09/la-cultura-de-la-violacion/) se explicaba que vivimos en una cultura partidaria de la violación, y queda recalcado cuando somos testigos de hechos tan salvajes como los aquí relatados pero no se les da toda la importancia que se le debería dar. Esta panda de imbéciles autodenominados Manada llevaban a cabo violaciones grupales, grababan los hechos y se enorgullecían. Nadie dudaba, y eso que eran más miembros aparte de los cinco protagonistas. Y está aún más claro de que algo falla cuando uno de ellos es (o era) miembro de la Guardia Civil. Ya no nos vale la excusa de que están enfermos. Hemos de darnos cuenta de que nos hemos enfrentado desde el primer momento a un problema social, herencia de siglos de patriarcado, o sistema mediante el cual el hombre toma de la mujer sus fuerzas productivas y reproductivas, ya sea con métodos socialmente aceptados o por la fuerza.

La mujer sigue cobrando de media mucho menos que el hombre por hacer el mismo trabajo en el ámbito laboral. La mujer sigue saliendo a la calle con miedo, y tiene que ser valiente porque no puede ser libre. Es a ella a la que avisan de que no salga sola ni demasiado tarde, y no a él de que no viole, ni que no significa rotundamente NO. La mujer sigue siendo asesinada por su pareja porque le pertenecía. La mujer sigue torturándose socialmente por ser un objeto que el hombre debe poder observar para deleitarse con su vista. La mujer sigue siendo insultada y acosada por rechazar a un hombre. La publicidad sigue siendo violencia simbólica contra las mujeres. Las niñas siguen jugando a las cocinitas mientras los niños juegan con pistolas de juguete. En los cuentos es el caballero el que rescata a la indefensa princesa. En la vida real es la mujer socialmente indefensa la que saca a su familia adelante.

Cada 18 segundos una mujer es violada en el mundo, y ellos se jactan y se alegran. Son capaces de autodenominarse manada, cuando el nombre que más les conviene es piara.

 

Educad a los niños y no será necesario castigar a los hombres – Pitágoras

 

Fuentes:

La cultura de la violación

http://navarra.elespanol.com/articulo/tribunales/violacion-san-fermin-sevillanos-cordoba/20161004130225070497.html

http://www.elmundo.es/sociedad/2016/10/04/57f3972ee2704e8f678b466e.html

http://www.mujeresenred.net/spip.php?article1396