Artículos de opinión Feminismo Internacional

El candidato del escándalo

El 7 de octubre, El Washington Post, sacó a la luz un vídeo en el que se podía escuchar una conversación privada entre el candidato a la Casa Blanca, Donald Trump, y Billy Bush. Este hecho no sería de mayor importancia si no fuera por el hecho de que el tema de la conversación era, una vez más, las mujeres. Trump utilizaba en ese vídeo probablemente el lenguaje más grosero, vulgar, despectivo y objetizante que alguna vez haya oído emplear a un político. Claro que esto no ha sido más que la gota que ha colmado el vaso, ya que la misoginia del candidato republicano ha captado la atención desde que decidió presentar su candidatura.

Pocos días salieron a la luz numerosos casos de mujeres que denunciaban haberse sentido acosadas sexualmente por él, y cada día son más las que confiesan haberse sentido de la misma manera.

En recientes declaraciones, una ex concursante de Miss Teen USA, concurso que fue propiedad de Trump de 1996 hasta el pasado año, denunció que éste irrumpió en los vestuarios antes de comenzar el desfile mientras las chicas, algunas de ellas menores de dieciséis años, se estaban cambiando. Este hecho no fue casualidad, ya que, en el vídeo citado, el candidato no sólo no niega estos actos, sino que presume de ellos.

Otros testimonios son los de Cathy Heller, Natasha Stoynoff, , Summer Zervos (ex concursante de The Apprentice, concurso para emprendedores que Trump organizaba), Temple Taggart y Rachel Crooks, que afirman que el candidato les besó de forma forzada o  Kristin Anderson, McDowell, Cassandra Searles,  Jennifer Murphy Mindy McGillivray y Jessica Leeds,  que además alegaron  tocamientos no deseados.

El caso más extremo es el de Jane Doe, que alega que Trump la violó cuando ella apenas tenía trece años, cosa que, después de que incluso su ex mujer Ivana afirmara que se sentía acosada sexualmente durante su matrimonio, no es de extrañar.

La pregunta es, ¿por qué se permite esto? ¿Por qué el candidato parece escapar siempre a la justicia por crímenes por los cuales a cualquier otro ciudadano se le habría juzgado con severidad? ¿Por qué se permite a un candidato a la presidencia de una de las naciones más poderosas del mundo esta actitud, trasnochada y ofensiva? ¿Cómo puede ser que aún haya quienes defiendan sus actos y los justifiquen?

 

la-paradoja-de-donald-trump-nieto-hijo-y-marido-de-inmigrantes

 

Esto se resume en que, si Hillary pierde las elecciones, alguien que piensa que las mujeres somos objetos, que no merecemos un trato igualitario, que ha repetido en numerosas ocasiones que entiende que no se nos contrate en empresas, al que ha abandonado parte de su propio partido, que piensa que por ser rico puede tratarnos como quiera  y que ha llegado a justificar el abuso sexual en el ejército, puede llegar a tener un poder aún más grande de lo que ya tiene, puede llegar a ser una de las personas más poderosas y con mayor influencia del mundo.

Ahora sólo queda esperar que, a la hora de votar, los americanos pienses en sus hijas, hermanas, madres, abuelas, mujeres, y voten con sentido común, quizás el menos común de los sentidos, para cortar de raíz este sinsentido y dar un mensaje claro de que no todo está permitido, de que nadie nos va a hacer callar, de que además de un cuerpo, tenemos un cerebro y lo usamos, claro que lo usamos, y de que seguimos luchando y no nos vamos a rendir.