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¿Santa? Teresa de Calcuta

Hoy, 4 de septiembre de 2016, la monja católica albanesa Anjezë Gonxhe Bojaxhiu, más conocida como la Madre Teresa de Calcuta, beatificada en 2003, pasa a ser canonizada, pasará a ser oficialmente Santa Teresa de Calcuta. No es de extrañar, la Madre Teresa es la personificación, socialmente aceptada y promovida, de la caridad y de la ayuda desinteresada a los pobres y al tercer mundo, sin embargo, ¿esta imagen que se nos ha vendido de Bojaxhiu se corresponde con la realidad?

Lo cierto es que “Santa” Teresa y su labor misionera escondían un oscuro y turbio trasfondo, el cuál incluía: relaciones de amistad y financiación con dictadores y grupos terroristas de extrema derecha; financiación de personas que hoy en día se encuentran prisioneras, juzgadas por estafa; campañas ultra-conservadoras alrededor del mundo financiadas por el Vaticano contra los anticonceptivos, el control de natalidad y el aborto; conversiones forzosas al catolicismo de pacientes de sus campañas misioneras; una muy mala gestión de fondos; o unas pésimas e insalubres condiciones médicas de sus conventos que hacían las veces de “hospitales”.

La Madre Teresa era una persona que se preocupaba más por el aborto y los anticonceptivos que por la pobreza, puede sonar exagerado lo que he dicho, pero nada más lejos de la realidad, durante su discurso de recepción del Nobel de la Paz en 1979 (ese Premio que también tienen en su haber Henry Kissinger o Barack Obama…), dijo que “el aborto es la mayor amenaza para la paz mundial, si una mujer es capaz de matar a su propio hijo dentro su matriz, ¿qué impide al resto de la humanidad matarse entre sí?”. En una entrevista para LifeNews en 1985, dejó dicho al que se puede resumir en que “el SIDA es una advertencia y castigo que nos manda Dios para que abramos los ojos ante una vida pecaminosa y una conducta sexual inadecuada“. Esta mujer también dio conferencias por todo el mundo contra el uso de los anticonceptivos en nombre del Vaticano y del Papa Juan Pablo II. También cabe decir que llamó a un boicot mundial contra la película “La Última Tentación de Cristo” de Martin Scorsese.

Según un estudio de la Universidad de Ottawa del año 2013, y el ensayo The Missionary Position: Mother Teresa in Theory and Practice del periodista y polemista anglo-estadounidense Christopher Hitchens, la Madre tenía una muy buena relación con la dictadura dinástica, déspota, corrupta y totalitaria de la Familia Duvalier (de quienes recibía dinero) en Haití, en una visita al país caribeño en 1980 para recibir la Condecoración de la Legión de Honor, elogió a Jean-Claude Baby Doc Duvalier diciendo que “nunca había visto a la gente pobre tan cercana a su gobernante” (irónicamente Baby Doc tuvo que exiliarse 6 años después ante las protestas y disturbios populares contra él). También era una gran amiga de Ronald Reagan y Margaret Thatcher, quienes le ayudaron a realizar viajes por: Guatemala, donde negó la existencia de los campos de tortura, violación y exterminio y de los escuadrones de la muerte estatales; Nicaragua, donde dio un discurso y mensaje de apoyo para el grupo terrorista de los Contras; Líbano, donde negó las masacres en los campos de refugiados palestinos de Sabra y Shatila a manos de cristianos maronitas; o Armenia, donde animó y ayudó a la Iglesia Católica a tomar el control y someter a los sindicatos para luchar contra el “sovietismo”. Irónicamente, durante una visita a Albania, su país natal, también dejó flores en la tumba de Enver Hoxha, quien había convertido Albania en el primer estado ateo del mundo, supongo que será por la visión que tenía ella de que “todo aquél que tiene poder es por un regalo ofrecido por Dios”, pero no deja de ser irónico. También mantenía una buena amistad con el inversionista californiano Charles Keating, un fundamentalista católico y activista anti-pornografía de extrema derecha, que donó millones de dólares a las misiones de la Madre… con el dinero de otra gente, este hombre fue encarcelado debido a uno de los mayores escándalos de estafa financiera en la historia de EEUU.

Se podría argumentar que cualquier dinero era bueno para ayudar a los pobres, sin importar su procedencia, sin embargo destinó antes esos millones de dólares a expandir su “imperio misionero”, gestionando de mala manera el destinadoa ayudar a los pobres y enfermos a los que atendía; la congregación de esta Santa, las Misioneras de la Caridad, construyeron más de 500 conventos en un centenar de países del tercer mundo, sin embargo las condiciones médicas en las que atendía a los necesitados eran paupérrimas e insalubres, la reportera de revistas médicas Mary Loudon denunció el deplorable estado de la “Casa de los Moribundos” de Calcuta: según sus declaraciones, un lugar donde la gente moribunda pasaba sus últimos días, con la cabeza rapada, tumbados en colchones en el suelo, sin sillas ni mesas, un establecimiento que dispone de dos habitaciones, una donde se hacinan a medio centenar de hombres y otra donde se hacinan a otras tantas mujeres, sin disponibilidad de tratamientos adecuados, medicamentos ni analgésicos, salvo aspirinas e ibuprofenos, presenció la insuficiencia de goteros y la reutilización de agujas hipodérmicas una y otra vez sin la esterilización adecuada; también presenció cómo personas que dolencias leves se empeoraban por no poder ser llevadas al hospital, ya que “si llevaban a uno, había que hacerlo con todos”, cosa que no podían hacer. Hitchens definió a la Madre como “responsable de innumerables muertes e indecible sufrimiento, y orgullosa de ello”.

Teresa de Calcuta nunca tuvo la intención de erradicar la pobreza, su única intención fue siempre sacar a los pobres y enfermos de las calles y darles un lugar donde hacinarse, obligándoles además a convertirse forzosamente al catolicismo si querían recibir cobijo, ella seguía la filosofía de la rama más reaccionaria del catolicismo de aceptación de la pobreza, incluso veneración de ésta, en vez de una lucha por erradicarla, ella veía tanto la riqueza como la pobreza como una justa retribución divina para cada persona. Ella misma le dijo a un sorprendido Hitchens que: “Hay algo bello en ver cómo los pobres aceptan su suerte de sufrir, como si fuese la Pasión de Cristo, el mundo gana mucho de su sufrimiento”.

Teresa de Calcuta fue un personaje totalmente inocuo y útil para el status quo clasista, racista y colonial, y por ello su figura ha sido engordada, espoleada durante la Guerra Fría, sobre todo los años 80, por la derecha más conservadora y reaccionaria, representada por Ronald Reagan, Margaret Thatcher y el Papa Juan Pablo II. El historiador indio Vijay Prakash define a la Madre Teresa de esta manera: “la imagen por antonomasia de la mujer blanca de las colonias que trabaja para salvar a los cuerpos negros de sus propias tentaciones y fracasos, su imagen se encuentra completamente circunscrita en la lógica colonial, la del salvador blanco que enciende una luz entre los negritos más pobres del mundo. La Madre Teresa fue una mártir, pero no por India y los pobres del sur, sino por la culpabilidad blanca y burguesa. Funcionó así en vez de como un desafío auténtico a las fuerzas que provocan y mantienen la pobreza”.