Internacional

Lucha de gigantes

El lunes 26 de septiembre, tuvo lugar uno de los encuentros más esperados en la carrera por La Casa Blanca, el primer debate presidencial, un cara a cara entre la candidata demócrata, Hillary Clinton, y el candidato republicano, Donald Trump. El lugar elegido fue la universidad de Hofstra, en la localidad de Hempstead, estado de Nueva York. El debate estaba dividido en seis secciones de 15 minutos cada una y, que el moderador comenzaba con una pregunta clave que cada candidato tenía dos minutos para contestar.

Trump desde el primer momento situó a Clinton como “falta de aguante” para ser presidenta, lo que Clinton tradujo como una nueva alusión a su incapacidad por el hecho de ser mujer, opinión que ha reiterado en numerosasd ocasiones durante la campaña. En cuanto a política internacional, Trump afirmó haber estado en contra de la Guerra de Irak, mientras que Clinton le acusó de haber pactado con Vladimir Putin el ciberataque al sitio web del Partido Demócrata en un encuentro reciente entre los dos políticos. Otro punto de desacuerdo fue cómo lidiar con el ISIS; mientras que Clinton defendía la estrategia del actual gobierno de lanzar ataques aéreos y entrenar a las fuerzas de seguridad de los países más afectados, cuando a Trump se le acusó de querer utilizar armas nucleares contra este movimiento, no lo negó.

Un tema recurrente desde que el candidato republicano presentó su candidatura a la Casa Blanca, ha sido el racismo, presente en todas las intervenciones de éste, tal y cómo le increpó Hillary Clinton al recordarle su incesante búsqueda del certificado de nacimiento de Barack Obama para demostrar su nacimiento en un país extranjero, a lo que respondió que “al menos él había los había encontrado, no como algunos miembros de su partido a la hora de buscar otros documentos”. Para Trump un punto importante es bajar los impuestos a los más adinerados del país para evitar su emigración a China o México, cosa que según él, los empresarios no han dejado de hacer desde que el actual presidente subió al poder. Ante estas declaraciones, la candidata demócrata respondió con su política de apoyo a las PYMES y recriminó con dureza a Trump la creación de su empresa con una base de 14 millones de dólares prestados por su padre, lo injusto de que a una persona millonaria como él le devuelvan dinero al declarar y el hecho de que no haya hecho sino enriquecerse en la crisis con estrategias como no pagar a los proveedores, a lo que él respondió que “eso se llama negocios” y “esas personas probablemente no hicieran bien su trabajo”.

Para concluir, sólo queda subrayar el hecho de que no hablaron se Siria ni una vez en todo el encuentro y la derrota del debate por parte de Trump, señalada en prácticamente todos los medios y probablemente provocada por los incesantes ataques personales hacia su contrincante, comentarios que salían totalmente del tema político para pasar al ámbito de lo privado.

Ahora, sólo queda esperar que los dos cara a cara restantes resuelvan más incógnitas de las estrategias de gobierno que pretenden llevar a cabo ambos partidos que en este primer debate.