Estado Español

El Supremo supedita la libertad de expresión militar a los principios de “disciplina y subordinación”

La Sala de lo Militar del Tribunal Supremo ha desestimado el recurso presentado por el agente B. R. S., condenado en 2013 por tildar de «ilegales» las órdenes de un comandante y desobedecerlas. Las órdenes relativas a la condena eran la identificación y la recogida de datos personales, de conformidad con la Ley 15/1999 de 13 de diciembre, de Protección de Datos de Carácter Personal. B. R. S. alegó en su caso que se acusaba la privación «al ciudadano de su derecho de información de la utilización de sus datos», denotando la orden, por tanto, «intenciones nada éticas».

Frente a ello, la citada Sala de lo Militar ha concluido que el régimen competente a los cuerpos de la Guardia Civil no otorga para el caso amparo absoluto, sino que se hallará siempre supeditado a los «valores esenciales» de la institución: la jerarquía y la disciplina. Se agrega al argumentario el hecho de que las acciones denunciadas, según el Tribunal Supremo, no constituyen ilegalidad ni falta de ética, en contra de lo que el denunciante apuntó. Para el tribunal, B. R. S. pretendía «supeditar la prestación del servicio al propio interés», habiendo sido acusado de cometer, entonces, una falta grave.