Feminismo Internacional

El Parlamento Panafricano prohíbe la ablación en 50 países

El Parlamento Panafricano, dirigido por el camerunés Roger Nkodo Dang, ha decretado la prohibición de la ablación genital femenina en 50 países del continente vecino. “El Parlamento está preparado para contribuir y ayudar a los implicados en el plan de acción para solucionar este problema que afecta a tantas mujeres de nuestros países“, ha declarado el presidente tras la aprobación del decreto. Este organismo dependiente de la Unión Africana está regulado por el Fondo de Poblaciones, organismo que opera a través de la ONU para el desatollo cultural de los países africanos. Esta decisión ha contado con el apoyo unánime de todos los miembros de la Cámara, si bien los cambios en algunos de estos países (como Botsuana, Mali o Somalia) serán graduales y no radicales a raíz de la publicación de la nueva ley que protege a la mujer no solo en el caso de la ablación, sino también en delitos de maltrato psicológico y físico y discriminación en las administraciones públicas.

La ablación de clítoris es una práctica de raíces religiosas y tradicionales que lleva practicándose en África desde la expansión del islam, durante la Edad Media. Para las tribus y culturas africanas que mantienen esta praxis, supone un rito de iniciación de la mujer en la etapa adulta. La persona que sufre la ablación se ve sometida a la imposibilidad de llevar a cabo relaciones sexuales satisfactorias y, en muchos casos, dichas mujeres mueren desangradas y otras muchas sufren trastornos psicológicos irreversibles. Los problemas físicos que una ablación genital femenina puede acarrear son sepsis, infecciones de orina, tétanos, hemorragias, quistes y en casos más graves, muerte del recién nacido en caso de embarazo. Se calcula que en el 2015 se llevaron a cabo unas 500.000 ablaciones y que la suma histórica, desde que se tiene un recuento más o menos controlado, asciende a los 200 millones de mujeres que han sufrido la ablación.