Artículos de opinión

De las “feminazis” a las violaciones hay sólo un pequeño paso

Escribíamos hace poco sobre el último ilustre machista con el que se encontraba el mundo de internet: el youtuber Dalas Review, el cual, con sus vídeos, pretendía desmontar las reivindicaciones de las, como él las denomina, feminazis. Esta actitud, además de ser una plausible e indefendible muestra de machismo por parte de quien se escandaliza de las reivindicaciones de la mitad de la sociedad acerca de ser “socialmente iguales”, como decía Rosa Luxemburgo, a los hombres, es una piedra más en la consecución de violaciones como las que se dieron en los pasados Sanfermines.

Hoy, el diario Navarra.com, ha tenido acceso al contenido del grupo de Whatsapp en el que estaban cuatro de los cinco detenidos y por el cual no sólo confesaron sino que alardearon de la violación más mediática de las que se dieron durante las fiestas del patrón de Pamplona. Así comunica uno de los detenidos a los siete componentes del grupo “Manada” que no fueron a los Sanfermines los hechos por los que él, junto a sus cuatro amigos, está acusado:

Buenos días

-Follándonos a una entre los cinco.

-Jajaja.

-Todo lo que cuente es poco.

-Puta pasada de viaje.

-Hay vídeo.

La primera respuesta, por parte de uno de los miembros del grupo que no se encontraba en Pamplona, es verdaderamente sintomática de lo que vengo a exponer:

-Cabrones os envidio.

-Esos son los viajes guapos.

-jajajajajajajsajajaja.

La conversación continúa en el grupo con preocupación, pues los jóvenes, tras el mensaje en el que confesaban el crimen, no se conectan al Whatsapp. Sus amigos, residentes en Sevilla, acaban descubriendo que han sido detenidos. Sin embargo, no necesitamos profundizar en la conversación: en las primeras dos intervenciones queda patente que este grupo de pertenencia del que forman parte los jóvenes (grupo de amigos) no sólo no reprueban o critican una violación múltiple, sino que la aplauden e, incluso, la envidian.

Haciendo uso de la imaginación, no nos extrañaría que en este grupo, imitando al ilustre machista de la semana, Dalas, utilizaran palabras como “feminazi” para referirse a las feministas. Tampoco nos extrañaría que sean como aquellos que en tu Facebook comparten imágenes que, siguiendo la estrategia de Dalas Review, tratan de deslegitimar el feminismo. Imaginando una conversación en el bar entre ellos, seguramente intercambiarían chistes machistas con la justificación de que “mujer, no seas rancia, es humor, realmente no pensamos eso”. Serían de quienes proclaman que los “celos son amor” y que una mujer que enseña su cuerpo no puede pretender que se le tome en serio. Con argumentos surrealistas tratarían de hacerte ver que no son machistas, que el problema es de las otras, que son unas “locas del coño”. De hecho, es probable que el nombre del grupo de Whatsapp, Manada, nazca de aquel archiconocido ¿Qué somos? ¿Leones o huevones? que tanto se repite en televisión entre risas y chanzas pero que muchos se toman totalmente en serio: o eres un león (es decir, un maltratador) y muestras a tu hembra quien manda o, con total seguridad, serás un huevón al que su mujer se le subirá a la chepa y lo controlará totalmente. Ya sabemos, las mujeres son malas por naturaleza.

Después de esto, de estas pequeñas muestras cotidianas de unas relaciones sociales profundamente marcadas por un machismo visceral, el abuso sexual no es sino otro peldaño más, casi inevitable, aunque a muchos les parezca que hay una eternidad. Recordemos que se pensaba que Galicia era el fin del mundo pero hoy sabemos que en un puñado de horas podemos estar en América: la percepción de una distancia demasiado grande casi siempre son producto de la ignorancia. Y es posible que, pronto, sepamos que la distancia entre llamar feminazi a una feminista, legitimar la dominación sobre la mujer o banalizar y negar la violencia machista, y violar a una joven de 19 años entre cinco hombres en un portal es muy pequeña.