Cultura

50 años de revolución musical

Quizás el titular sea demasiado grandilocuente, quizás -seguro- ha habido otras mil revoluciones en la cultura musical que bien hacen honor a su apelativo. Sin duda, la historia de la música la han escrito los revolucionarios, los transgresores. Es por ello, quizás, que la banda más importante de todos los tiempos fue la que, a la vez, comandó la mayor revolución cultural de la historia, en un mundo huérfanos de ídolos desde la caída en desgracia del rey del rock’n’roll.

No hubo género que a los Beatles se les resistiera. Y si no existía, ellos lo inventaban. Se nutrieron del bien avenido rock’n’roll de Elvis, Chuck Berry o Buddy Holly, crearon la invasión británica, llenando el mundo de melenas y rock, llegaron a ser la primera boy-band de la historia (si el término les hace justicia) y acabaron convirtiendo cada sala de grabaciones en un laboratorio en donde cada nota encajaba de una forma casi milimétrica, casi como un compuesto químico creando reacción al mezclarse con otro.

En 1966 decidieron dejar de dar conciertos: sentían que estaban empeorando, ya que su música había dejado de importar, convirtiéndose en un producto superficial.

“Si pusiéramos en el escenario muñecos de nosotros de cartón la gente se había vuelto loca igualmente”, dijo Lennon en una entrevista. Ante el merchandising, pensaron, cultura. Dejaron los escenarios y se bajaron a las salas de grabación. El 5 de agosto, ya tenían Revolver. Imaginad hoy que un artista hace eso.

El resultado fue el disco que, según la crítica, revolucionó la historia del pop/rock, si no del rock en su conjunto. Una genial obra de ingeniería en donde ninguna canción desentonaba. O, mejor, en donde desentonaban todas por igual. Algunas, como Taxman, por esa utilización de la guitarra con un sonido tan rockero para, recordemos, la mitad de la década de los 60. Harrison, quien compuso el tema, estaba viviendo su propia revolución interna, tras haber sido presentado en 1965 a la música india -y a su cultura- por parte de David Crosby, de The Byrds, a través de Ravi Shankar. De hecho, en el álbum anterior, Rubber Soul, ya puede apreciarse el uso del sitar en Norwegian Wood. Esta revolución personal acabo conduciendo al hinduismo. Estábamos ante la madurez de la guitarra que cambió el devenir del rock.

También hubo cabida, como no podía ser menos, para el LSD en el disco: Lennon compuso She said, she said inspirado en una conversación con Peter Fonda bajo los efectos del ácido. Por otro lado, el uso, en Eleanor Rigby, de un cuarteto de música clásica, crean el aura de pop experimental que McCartney parecía querer dar al grupo, haciendo patente que más allá de esos flequillos, los incipientes bigotes y mucha droga, los Beatles eran algo más, un grupo serio que aspiraba a alcanzar el sanbenito de leyenda o, como poco, grupo de culto.

El clímax, sin embargo, vendría con Yellow Submarine, producto de un sueño de Paul McCartney, y en el que contó con Macca y Lennon contribuyendo a la psicodelia de la canción haciendo burbujas en un barreño con agua, con Brian Johnson, guitarrista de los Rolling Stones, golpeando vasos, o Alf Bicknell tirando de la cadena. Cualquier persona con estos ingredientes, y un no muy afinado Ringo Starr en el micrófono, habría producido un tema que, como mucho, se habría hecho viral en Youtube por su extremo frikismo. Los Beatles, por el contrario, crearon un himno.

I’m only sleeping o Tomorrow never knows, de Lennon, revelan los primeros síntomas de experimentación de un Lennon al que precisamente este ansia por experimentar e innovar le llevarían a convertirse en una de las figuras más relevantes del siglo XX, haciendo la competencia incluso al propio Jesucristo.

Todo esto, que hoy ya sería transgresor, ocurrió en el año 1966. Jefferson Airplane y Cream aún no habían grabado su primer álbum y aún quedaba un año para el álbum debut de Janis Joplin, The Jimi Hendrix Experience, The Doors y Pink Floyd. Por otro lado, el verano del amor no llegó hasta tres años después. Que los Beatles crearon el rock psicodélico es quizás un titular, como el mío, demasiado grandilocuente. O quizás no hay titular demasiado grandilocuente para la banda más revolucionaria de la historia, que en 1966 creó de la nada el concepto del pop/rock y del rock psicodélico. Y la cosa no había hecho más que empezar.

Aunque aquí hemos entrado en otro debate: Revolución o contrarrevolución, ¿qué fueron los Beatles?