Internacional

Je suis Irak

Ayer día 6 salió a la luz un informe que ponía de manifiesto que “invadir Irak no era la única opción”, como anunciábamos en Voz Partisana. Pero, ¿qué fue realmente la invasión de Irak? ¿Por qué el gobierno de George W. Bush, apoyado fielmente por Tony Blair y Aznar, invadió Irak pese a haber otras posibilidades? ¿Se agarró esta nueva triple entente a un argumento -el de las armas de destrucción masiva- falso a sabiendas de que así era?

Irak, allá por 2003, era un país dirigido por el ya mundialmente conocido Sadam Hussein, líder del Partido Baaz Árabe Socialista, el cual gobernaba en Irak desde que en 1968 se diera una revolución por parte de los baaz, apoyados por un sector del ejército, para derrocar al gobierno vigente, el cual ya había perpetrado un golpe de Estado diez años atrás contra la monarquía que reinaba en el país árabe. Con esta primera información, es curioso comprobar que Hussein era correligionario del actual presidente sirio -y de su padre-, Bashar al-Ásad, enemigo también de los Estados Unidos. Pese a que el Partido Baaz Sirio y el iraquí se diferenciaron el uno del otro a mediados de los sesenta, la ideología baaz (socialista árabe, nacionalista y panárabe) estuvo presente en ambos mandatos.

Durante los primeros años de gobierno de Hussein, sin embargo, sus relaciones con España o Estados Unidos eran más que fluidas, incluso antes de llegar al poder en 1979 (en 1974 el franquismo le premió con la  Gran Cruz de Isabel la Católica y, cuatro años después, España le volvió a otorgar otra distinción: la Orden del Mérito Civil). De hecho, cuando en 1980 decretó la guerra a la recién constituida República Islámica de Irán, Estados Unidos fue uno de los mayores colaboradores con el régimen de Hussein, cuya represión a otros partidos hegemónicos de la izquierda iraquí -como la que llevó a cabo contra el Partido Comunista de Irak- parecieron no molestarle en absoluto, primero, al demócrata Jimmy Carter y, después, al republicano Ronald Reagan.

¿Qué cambió, entonces, en los 15 años que pasaron desde el fin del conflicto iraquí-iraní hasta la invasión de Irak por parte de EEUU? Pues bien, las relaciones entre Hussein y el gobierno estadounidense comenzaron a deteriorarse tan sólo tres años después, cuando el presidente George H. W. Bush (padre de George W. Bush, artífice de la posterior invasión) decidió echar a Irak de Kuwait. Irak había ocupado Kuwait con el argumento de que era parte de Irak (en coherencia con la ideología panárabe del baazismo, en el que la influencia sadamista incidía en la preponderancia de Irak sobre todo el mundo árabe) y como respuesta a un exceso de extracción de petroleo por parte de Kuwait. Sin embargo, Estados Unidos, como importante receptora del petroleo kuwatí, no podía permitir que Kuwait se convirtiera en un títere de Irak, sino que necesitaba a Kuwait como títere de Washington. Y así fue: el casi millón de soldados de la coalición (liderada por unos Estados Unidos que proporcionaron 500.000 hombres) echaron a los 160.000 iraquíes que se habían apostado en territorio kuwatí, en la denominada como Operación Tormenta del Desierto (o “la madre de todas las batallas”, como la calificó el propio Hussein).

La enemistad entre Estados Unidos e Irak, por tanto, no comenzó por su revolución contra la República de Irak que lideraba Qasim, ni por su posterior ejecución. Tampoco comenzó por la represión a numerosos opositores, ni tan siquiera por sus hostilidades con Irán. Sadam Hussein cometió el error de tratar de minar el monopolio petrolero que añoraba Estados Unidos mediante el control de diferentes países de Oriente Medio, como Kuwait. Además, Irak se había convertido en la cuarta potencia militar del mundo, y Estados Unidos temía que el perro mordiera la mano que le daba de comer.

A partir de entonces, las hostilidades de Estados Unidos hacia Irak no dejaron de repetirse. En algunos casos, estas hostilidades fueron acometidas con difícil justificación, como la de una supuesta conspiración para asesinar a Bush padre, o incluso para contrarrestar el impacto de escándalos internos, como el ataque a Irak en 1998 por parte de Bill Clinton en pleno escándalo Lewinsky. Este ataque llevado a cabo en 1998 es, de hecho, muy importante para explicar los atentados el 11 de septiembre de 2001, los cuales, a su vez, fueron utilizados como una de las excusas para permitir la invasión de Irak dos años después.

Sin embargo, intelectuales como el nobel de Economía Paul Krugman señalan que el gobierno de Bush necesitaba, en aquel momento, una guerra, ya fuera para aumentar la influencia de Estados Unidos en el mundo -más aún en una región como Oriente Medio en donde ya intervino en países como Afganistán-; ya fuera para reafirmar en el interior del país al Partido Republicano como un partido fuerte; ya fuera como “proyecto piloto” de cambio de régimen de determinados países, como ya hizo con Latinoamérica, en donde derrocó presidentes para colocar gobiernos títeres en países como Cuba, Chile, República Dominicana, Puerto Rico (que depende directamente de EEUU en materia económica), Guatemala, Bolivia, Argentina, Brasil, Perú o Granada, entre otros. Esta última hipótesis ha ido ganando fuerza los últimos años, en donde la estrategia militar también ha sido utilizada por EEUU contra el gobierno baaz de al-Ásad en Siria, de un modo muy similar al llevado a cabo en Afganistán. Precisamente Siria fue incluida después de Irak en la lista de países dentro del “eje del mal”, así como otros países tales como Irán, Corea del Norte, Libia o Cuba.

La intervención militar de EEUU en Irak tuvo lugar en el año 2003, en un país económica, moral e incluso físicamente devastado, tras la guerra contra Irán en 1980 y la Guerra del Golfo en la década de los noventa. Tras ésta, la ONU impuso brutales castigos al país árabe, lo cual llevó a una crisis sin precedentes y a una enorme pérdida de poder adquisitivo por parte de los ciudadanos (un funcionario del Estado, el cual tenía un sueldo relativamente alto, llegaba a ganar 6 dólares americanos al mes en esa época). Precisamente cuando el país comenzaba a prosperar y a olvidar los fantasmas de la guerra fue cuando la invasión estadounidense volvió a sumir en la más profunda misera a un país que, según las últimas estimaciones, perdió más de un millón de vidas en la intervención en la que EEUU, con el inestimable apoyo de Reino Unido y España.

Wael Al-Sallami, un joven iraquí, respondió en Quora acerca de las consecuencias de la invasión americana en su país, la cual él vivió en plena adolescencia. Relata que su país era mucho más próspero y seguro bajo el mandato de Hussein que tras la intervención militar, cuando pasó a ser uno de los países más peligrosos del mundo. Al-Sallami no tiene reparos en criticar el régimen de Hussein, a quien calificó de tirano. Sin embargo, defiende que pasaron de tener “un tirano del que tener miedo” a “cientos de tiranos”, en referencia a Estados Unidos. Además, Al-Sallami, alude a la importancia que tuvo la injerencia estadounidense para el surgimiento de organizaciones terroristas tales como Al-Qaeda o el Estado Islámico, los cuales impiden una normalización de la situación iraquí, pues están en constante disputa con el gobierno por hacerse con el dominio del país. De hecho, la familia de Al-Sallami, según él relata, ha tenido la suerte de sobrevivir a varios ataques terroristas.

Esta información desmiente completamente el argumento de que EEUU quería derrocar a un dictador que tenía atemorizado a su pueblo, pues tras la injerencia americana la situación de los ciudadanos iraquíes no hizo sino empeorar, tanto en el aspecto económico como en el de la seguridad ciudadana. Además, las atrocidades en Irak venían dándose desde la década de los 70, con opositores comunistas y kurdos represaliados bajo el régimen baaz. Los comunistas y los kurdos, sin embargo, no parecieron importar a unos Estados Unidos que veían en Irak a uno de sus más fieles aliados. Esto, sumado a la inexistencia de las armas de destrucción masiva, otro de los principales argumentos del trío de las Azores (Bush, Blair y Aznar) para intervenir en un país soberano como era Irak, hace que nos preguntemos:

¿Cuál fue el verdadero motivo de la intervención militar en Irak y el posterior asesinato de Hussein en la horca, en una farsa de juicio llevado a cabo por el Alto Penal Iraquí completamente tomado por EEUU?