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Francia de fiesta nacional: La toma de la Bastilla en el arte

Tal día como hoy en 1789 se produjo en París la “toma de la Bastilla”. A pesar de que la fortaleza sólo custodiaba siete prisioneros fue más bien un símbolo del inicio de la Revolución y la caída del Antiguo Régimen y el despotismo de la monarquía francesa a manos de los revolucionarios parisinos. A partir de 1889 este día ha sido tomado como el Día Nacional de Francia para recordar la Fiesta de la Federación (1790) que, a propósito, celebró la reconciliación y la unidad de los franceses. Este suceso ha sido retratado por decenas de artistas, pero destacaremos estas siete obras:

Jean-Baptiste Lallemand tiene tres cuadros muy relevantes de este asedio, este ejercicio cronológico es quizás el más importante de la pintura de la Revolución. Lallemand fue un pintor de paisajes, de género e historia. En el primer cuadro podemos observar la carga del príncipe de Lambesc a la cabeza del regimiento real de Alemania el 12 de julio, el segundo cuadro nos muestra el saqueo de armas al barroco Palacio de los Inválidos en la mañana del 14 y el tercero el asedio a la prisión.

Charge du prince de Lambesc à la tête du régiment Royal allemand, en la tarde del 12 de julio
Pillage des armes aux Invalides, le matin du 14 juillet 1789 – La Bastille – Musée Carnavalet

 

La prise de la Bastille, le 14 juillet 1789 – La Bastille – Musée Carnavalet

Quizás la obra que más se muestra en los libros de historia y más copias ha tenido a lo largo del tiempo es esta acuarela de Jean-Pierre Houël, pintada en 1789 meses después del suceso. En el centro se puede ver la detención del alcaide, el marqués de Launay.

Houel, Toma de la Bastilla 1789

Fueron muchos los pintores, escritores o escultores los que tomaron esta revolución popular como inspiración para crear sus obras. Por ello aquí dejamos estos tres cuadros de tres grandes artistas: Charles Thévenin, Robert Hubert y Henri Paul Perrault .

Toma de la Bastilla según Charles Thévenin en 1793, Museo Carnavalet
Robert Hubert: La Bastilla durante los primeros días de su demolición
La visión de Perrault sobre la Toma de la Bastilla, cuadro pintado en 1928

Para despedirnos os dejamos al romántico Delacroix, no podía faltar este óleo sobre la Revolución. Aunque esta narración trata sobre algo que vendrá cuatro décadas después y se puede hacer todo un artículo sobre ella, sólo destacaremos su importancia como símbolo. Así como la Bastilla (que se deja entrever al fondo) era un concepto o símbolo, este cuadro también lo fue y lo es. Piezas como esta, la Torre del ingeniero Eiffel o la “adquirida” Gioconda de Leonardo, son el patrimonio del pueblo francés.

La libertad guiando al pueblo, 1830, Delacroix, Museo Nacional del Louvre