Entrevistas Feminismo

«El oficio más antiguo del mundo es el de proxeneta»

Carme Freixa, psicóloga, sexóloga y escritora nos habla de la prostitución

En noviembre la Comissio de ‘Drets Socials’ de l’Ajuntament de Barcelona aprobó una proposición de C’s, con los votos de BComú (en el gobierno), ERC y la CUP, e hicieron un primer paso para legalizar la prostitución para garantizar un marco normativo municipal del «trabajo sexual voluntario». Hoy esta medida ha quedado paralizada a causa de diferentes movilizaciones feministas, pero lo que ha empezado a moverse es el debate sobre prostitución.

Carme Freixa, periodista y psicóloga especializada en la sexualidad humana y la psicología de género, nos ofrece un análisis en torno al tema. Imparte talleres sobre educación sexual y actualmente colabora en Dones en xarxa y es presidenta de la Asociació de Dones Periodistes de Catalunya (ADPC).

¿La prostitución es el oficio más antiguo de las sociedades? ¿Por qué hay prostitución?

― El oficio más antiguo del mundo es el de proxeneta. Porque la sociedad cuando deviene patriarcal se basa en la supremacía del macho sobre los hombres y sobre las mujeres, especialmente sobre las mujeres.

La ONU define la prostitución como una forma de violencia de género, ¿la regularización de la prostitución constituye un avance para los derechos de las trabajadores sexuales, como se autonominan, o un retroceso de los derechos de las mujeres?

― Primero empezamos por ordenar el lenguaje. Las mafias han trabajado mucho por cambiar el lenguaje simbólico de la prostitución, antes era una puta, y ahora se ha transformado en una trabajadora sexual porque eso es lo que le da la sensación de estar dignificada. Otra de les perversiones del lenguaje es el tema de los clientes, los clientes son puteros.

Por tanto es un retroceso de las mujeres, porque las mujeres, como ciudadanas tenemos todos los derechos del mundo. Además es un retroceso por la democracia que se supone ha de garantizar la equidad, igualdad de oportunidades y justicia para todas las personas. Cuando fallan la democracia se resiente, el ejemplo nuestro país.

En los países nórdicos hay una ley que se llama Ley de paz para con las mujeres, que parte de la base de que la sociedad patriarcal está en guerra con las mujeres y que estas guerras se tienen que acabar para ser una democracia. Los brazos armados del patriarcado son la discriminación salarial, la misoginia de las religiones, la violencia de género, y una parte de la violencia de género es la prostitución.

No se tiene que debatir si se tiene que legalizar o abolir. Lo que se tiene que debatir son las circunstancias por las cuales se produce este fenómeno que ataca las bases de la democracia. Cuando el 50% de la población puede traficar con el otro 50%, ¿dónde está la democracia?

― Amnistía Internacional votó en su congreso anual en Dublín a favor de la despenalización de la prostitución, con el objetivo, según han declarado, de defender los derechos de las trabajadoras sexuales. ¿Esta medida puede dar alguna cobertura legal a las mafias o puede beneficiar a las prostitutas?

― Es la cobertura perfecta para las mafias. Fíjate la perversión, ellas son víctimas de los proxenetas y lo que hace AI es una cobertura a quién las trafica. Justo después de salir eso, se anuncia que el señor Douglas Fox, directivo de la junta de AI, es un accionista de diferentes prostíbulos en EEUU. Una declaración como la que hizo AI hace oídos sordos a lo que dice la OMS, que ha demostrado que estas personas sufren dos síndromes, el síndrome de Estocolmo, y la disonancia cognitiva, a parte de los problemas físicos que presentan. AI también omite las declaraciones de la Interpol y de Médicos del Mundo.

― ¿Qué papeles están llevando a cabo los medios de comunicación respecto a la normalización de la prostitución?

― El papel de los medios de comunicación en nuestro país es vergonzoso. La función social del periodismo dice que la ciudadanía tiene derecho a tener una información veraz y contrastada para poder decidir las cosas, sobretodo las que afectan a su futuro, justo lo que no se esta haciendo con el tema de la prostitución. En nuestro país los anuncios de prostitución están insertados en la prensa de interés general, se está recibiendo dinero de las mafias, y claro, el anunciante siempre tiene la razón.

Desde el colectivo de Putas Indignadas y la Asociación de Profesionales del Sexo se defiende que la regularización es la única forma de garantizar unos derechos y seguridad mínimos a las trabajadoras sexuales, ya que la prostitución es un servicio que se demandará igualmente según dicen. A pesar de eso, el modelo abolicionista sueco ha conseguido reducir la prostitución. ¿Es posible un control de las mafias proxenetas, del tráfico de mujeres y de la explotación sexual?

― Es difícil de erradicar evidentemente, porque de entrada nuestra sociedad continua siendo una sociedad patriarcal. En la medida en que todos los países vayan entendiendo como mínimo que la sociedad patriarcal es un estado de guerra permanente contra las mujeres y que eso solo se puede erradicar con leyes que promuevan la paz con la mujeres, lo podremos cambiar.

A pesar de que hay algunos grupos que se definen como feministas y que dicen eso de que la prostitución es la forma de abolir el patriarcado, realmente no es más que terrorismo machista. Con las mujeres prostituidas se están teniendo los mismo debates que hace veinte años en este país sobre el maltrato. Había quién decía que las mujeres a las que les pegaban era porque se lo dejaban hacer, que si continuaban con el maltratados, entonces le decían marido, era porque querían. Pasa un poco lo mismo. Es la perversión de la situación.

Con la prostitución se está haciendo un genocidio de patrimonio, porque los puteros quieren carne joven, y por tanto se rompe el futuro de muchas generaciones que no podrán llevar este país adelante, porque no podrán ser nunca buenas políticas ni buenas médicas.

En Alemania la regularización de la prostitución ha comportado el aumento en un 25% del tráfico de mujeres y niñas. ¿La regularización de la prostitución se puede defender desde postulados feministas?

― De hecho, una de les cosas que se ha demostrado en sucesivos estudios es que la legalización lo que haces es ilegalizarlas i pasarlas a la clandestinidad. La sociedad alemana ha cambiado mucho en este tema, antes la lucha por la abolición era minoritaria, hoy hay 50 ONG’s que piden a Angela Merkel la abolición de la prostitución. Y en los medios alemanes han empezado a salir que estos sindicatos son marcas blancas de las mafias, o como mínimo reciben dinero de las mafias.

̶― ¿Qué consecuencias podría tener la legalización y la normalización de la prostitución?

― Por una parte, el esclavismo quedaría totalmente difuminado, serviría para sacarlas de las calles y cerrarlas en pisos, supuestamente cooperativas. ¿Quién pondría el capital de estas cooperativas? Porque ellas son mujeres que se dedican a esto porque no tienen dinero. Segunda cuestión, el tráfico de la prostitución no es un problema de elección individual, en tanto en cuanto, cuando tu legalizas eso estás socavando la democracia.

La prostitución se ha convertido en una cuestión de clase, una cuestión de procedencia y una cuestión de género. La prostitución es uno más de los brazos armados del patriarcado, los machos puteros no las compran por placer, las compran para sentirse superiores, porque yo compro y yo te digo lo que quiero hacer.

Francia ha adoptado un modelo abolicionista que penalizará a los clientes inspirado en la legislación de Suecia. ¿Qué consecuencias podría tener la decisión de Francia para España?

― En este momento Francia es el quinto país en Europa que toma esta decisión. Las mafias están apostando mucho en España, sobretodo en Cataluña, porque saben que así también se hace un negocio directo con Francia. Si desaparece España como prostíbulo se les ha acabado el negocio en Europa y de hecho pensaron que ganarían. Ada Colau tiene muchos frentes abiertos, y el de la prostitución se le ha abierto mucho más fuerte de lo que ella pensaba, ha entendido que legalizar la prostitución no es democrático.