Internacional

El Atolón Bikini, el hogar al que no se puede volver

En agosto de 1945 se llevaron a cabo los bombardeos atómicos de Hiroshima y Nagasaki, el genocidio más rápido de la historia, casi 250.000 personas murieron a causa de esos primeros y únicos bombardeos atómicos de la historia.

Pero ahí no acabó la historia de las armas nucleares, a lo largo de toda la Guerra Fría, varios países (sobre todo EEUU y la URSS) se desarrollaron y se llevaron a cabo pruebas atómicas que dejaron sus huellas por todo el planeta.

Los sitios elegidos por los Estados Unidos para sus pruebas atómicas fueron el Atolón Bikini y el Atolón Enewetak, pertenecientes a las Islas Marshall, por entonces colonia de EEUU.

La prueba más gigantesca llevada a cabo en estos atolones fue el 31 de octubre de 1952, en el Atolón Enewetak se detonó la bomba Ivy Mike, la primera bomba de hidrógeno de la historia, desencadenó 10,4 megatones, 650 veces la fuerza de la Bomba de Hiroshima, provocó una explosión de 5 km de diámetro y 17 km de altitud, que resultó visible a 60 km a la redonda, carbonizó a todo ser viviente del atolón, e hizo desaparecer por completo la isla Elugelab.

Pero peor episodio de estas pruebas ocurrió en el Atolón Bikini, este no estaba deshabitado, lo cuál no fue un gran impedimento, en julio de 1946 las Fuerzas Armadas de EEUU deportaron forzosamente a todos los habitantes al Atolón Rongrik, después de meses de hambruna y desnutrición fueron trasladados al Atolón Kwajalein y finalmente a la yerma Isla de Kili. En 1968 los volvieron a llevar al Atolón Bikini, desconociendo que el peligro aún era real, tras descubrirse el peligro radiactivo de la zona (y el nacimiento de varios bebés deformes), fueron deportados de nuevo a Kili. Hoy en día viven esayerma isla bajo el cautiverio y vigilancia de las Fuerzas Armadas y el servicio secreto de EEUU, sobreviviendo a base de las provisiones de las ONG’s y los voluntarios; sin saber que es altamente probable que nunca puedan regresar a su hogar.