La Partisana

Sin voz

Era joven, inocente, ilusa y dependiente emocional. Tenía pareja, mi novio no quería usar preservativo, yo acepté. Llegó el susto, el embarazo, la falta de dinero, el no querer prestármelo mi pareja. Dos meses con ansiedad y miedo, aborté. Mis padres me apoyaron pero él no estuvo ahí, me comí el marrón yo sola con 15 años. Creía que no me afectaba pero me mentí, me afectó, lloré, bebí, sufrí. Mi pareja era un maltratador de los sutiles, de los psicológicos, de los que hacen que no se note. Se acabó, conseguí alejarme y comenzaron los insultos, las miradas de odio, la soledad, el desgaste, el sexo sin consentimiento, más sufrimiento, más dolor pero aguanté. Cuatro años tardé en dar el paso, en aceptar que me había(n) destrozado y tenía que recomponerme. No era fácil, no es fácil y nunca lo será. Mejor darse cuenta que no darse. El Patriarcado y el machismo me jodió pero no les dejaré que me hundan.

 
Widget not in any sidebars