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¿Quién fue Muhammad Ali?

Hoy ha fallecido, a los 74 años, Muhammad Ali. Un gran boxeador, para muchos el mejor de la historia, con una agilidad y unos reflejos envidiables, Campeón Olímpico en 1960, 19 veces Campeón del Mundo de Peso Pesado, y además poseedor de un carisma y una gracia ante las cámaras que embelesaban. Inolvidables son sus peleas contra Sonny Liston o Joe Frazier, o el mítico Ramble in the Jungle (Combate en la Jungla) en Zaire contra George Foreman. Sin embargo, Muhammad Ali fue también una importante figura de la sociedad estadounidense de la Guerra Fría. Aquí voy a contar su historia.

El 17 de enero de 1942 nacía en Louisville (Kentucky), en el seno de una familia afroamericana de clase obrera, Cassius Marcellus Clay Jr. Un niño que a los 12 años comenzó a interesarse por el boxeo y fue ganando experiencia amateur hasta que logró el oro en los JJOO de Roma 1960, venciendo en la final al polaco Zbiegniew Pietrzykowski. Campeón olímpico, y derrotando a un polaco, “derrotando al comunismo”, al enemigo público número 1, sin embargo, iba a una cafetería en el centro de la ciudad y le seguían diciendo “lo siento, aquí no servimos a negros”.

Despertó así una conciencia social en el joven Cassius, al año siguiente conoció al venerable orador Malcolm X, con quien entabló una estrecha amistad y que le inició en su conversión al islam y su ingreso en la Nación del Islam, cambiando su nombre por el Muhammad Ali en 1964 y renegando así del nombre impuesto a sus antepasados por sus dueños esclavistas (“Cassius Clay es un nombre de esclavo, yo soy Muhammad Ali, un hombre libre.”), una secta que, al igual que Malcolm, también acabaría abandonando.

Un boxeador carismático, campeón del mundo, socialmente, comprometido en la lucha por los Derechos Civiles y contra el racismo y la segregación, negro, musulmán, antiliberal, un shock y un dolor de cabeza constante para las esferas de poder yankees. Unas esferas de poder que en 1965 se libraron de su gran amigo Malcolm; y que pretendieron hacer lo mismo con Muhammad, reclutándolo para combatir en la Guerra imperialista de Vietnam en 1967.

Pero, ante la conmoción de toda la sociedad estadounidense, Ali se negó a alistarse para luchar por los intereses del estado y la burguesía blanca yankee en Vietnam. “Ningún vietnamita me ha llamado nunca negrata (nigger)“, explicó.

Muhammad había firmado su sentencia, había cometido un delito demasiado grave, se enfrentaría a unos cargos cuya pena eran 5 años de cárcel, su licencia para boxear le fue retirada, todos sus títulos también le fueron retirados, los mass media estadounidenses le criminalizaron hasta la saciedad tachándolo de “desertor”, de “traidor”, de “comunista”, estaría 3 años y medio sin poder boxear, lo cual acabaría arruinándole económicamente. Pero Ali nunca se achantó y siguió denunciando la política imperialista y el supremacismo blanco de EEUU: “el Reclutamiento es gente blanca enviando a gente negra a combatir contra gente amarilla para ‘proteger’ el país que la gente blanca le robó a la gente roja“.

Sin embargo, contra todo pronóstico, en 1971 la Corte Suprema de los Estados Unidos finalmente revocó el cargo de evasión de reclutamiento, finalizaba así el calvario para Muhammad, que lograba evadir la cárcel, recuperaba su licencia, y que finalmente acabaría recuperando sus títulos dentro del cuadrilátero.

Ali se retiró del boxeo definitivamente en 1981, y tres años después le fue diagnosticada la Enfermedad de Parkinson, comenzó entonces una incesante lucha contra la enfermedad, tanto la propia como la ajena, y fundó el Muhammad Ali Parkinson Center, una asociación para combatir la enfermedad. Pero Ali no se olvidó de las demás injusticias del sistema capitalista en el planeta, fue por el mundo denunciando el Apartheid en Sudáfrica, el bloqueo económico sobre Cuba, o las invasiones imperialistas en Irak. Y en 1998 fue designado Mensajero de la Paz de las Naciones Unidas. Y en 2001 se estrenó una película sobre su vida: “Ali”, protagonizada por Will Smith.

Finalmente, tras tres décadas luchando contra la Enfermedad de Parkinson, esta enfermedad ha acabado con su vida en el día de hoy, tras 74 años de lucha y compromiso.