Cultura Internacional

Fallece el presidente saharaui y Marruecos reprime manifestaciones en su memoria

Ayer, día 31 de mayo de 2016 por la noche, se confirmó el fallecimiento de Mohamed Abdelaziz, secretario general del Frente Polisario (Frente Popular de Liberación de Saguia-el Hamra y Río de Oro) y presidente en el exilio de la República Árabe Saharaui Democrática desde 1976. El cáncer de pulmón que padecía acabó con su vida en un hospital de Argel, capital de Argelia, país donde se ubican los campos de refugiados donde viven desde hace generaciones los exiliados saharauis. RASD TV informó que la presidencia será asumida de manera interina por Khatri Addouh, presidente del Parlamento, por un periodo máximo de 40 días.

Cientos de saharauis salieron esta mañana a las calles de las ciudades de El Aaiún, Esmara, Bojador y las localidades en el sur de Marruecos por el fallecimiento de Abdelaziz, portando fotos del presidente y reiterando sus exigencias por la liberación e independencia de su país. Manifestaciones que fueron, según informa El Confidencial Saharaui, brutalmente reprimidas, como de costumbre, con cargas policiales por parte de las fuerzas de seguridad de Marruecos, país que ocupa ilegalmente el Sahara Occidental desde hace cuatro décadas.

El gobierno del Polisario ha declarado el estado de excepción durante 8 días, asimismo, en honor a la figura del presidente, han organizado hoy marchas en silencio por todas las wilayas (provincias).

Abdelaziz por mas de 40 años luchó por la independencia del pueblo saharaui, primero contra el Imperio Colonial Español y luego contra la ocupación marroquí, ocurrida en 1975 con la llamada “Marcha Verde”, llevada a cabo después de que España abandonase a su suerte el Sahara Occidental, tras la firma del Acuerdo Tripartito con Marruecos y Mauritania, en el cual les transfería su administración.

Desde entonces Marruecos ha llevado una política de apartheid contra el Sahara Occidental, donde ha llevado a cabo la construcción de ocho muros fronterizos, asegurándose así el control de la zona costera (muy rica y propicia para la pesca) y la zona central (muy rica en minas de fosfatos), recluyendo a la población saharaui en la desértica y estéril zona limítrofe con Mauritania, y obligando a miles de saharauis a vivir en campos de refugiados en Argelia. Poblados sin agua corriente en los que viven decenas de miles de personas desde hace más de 30 años, donde la principal manera de subsistencia es el petróleo proporcionado por el gobierno argelino, llevado hasta Mauritania por los refugiados y vendido clandestinamente.

En 2002 la ONU declaró ilegal el Acuerdo Tripartito, por tanto el Sahara sigue siendo legalmente parte de España, siendo entonces responsabilidad del Estado Español asegurarse de que logren su independencia. No obstante la ONU organizó en 1991 la MINURSO, Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum en el Sahara Ocidental, cuyas misiones han sido reiteradamente rechazadas y expulsadas por el estado marroquí, a pesar incluso de la reciente visita de Ban Ki-moon, secretario general de la ONU.