Latinoamérica

Asesores de CEPs aconsejan a Maduro esconder toneladas de alimentos para facilitar un golpe de estado

Esta mañana hemos amanecido con una nueva noticia que salpica al gobierno bolivariano de Nicolás Maduro, en relación a la escasez de alimentos que asola el país latinoamericano. Y es que Alfredo Serrano Mancilla y Manuel Cerezal Callizo, asesores de CEPs (la fundación de Podemos), trasladaron al presidente la propuesta de esconder toneladas de alimento bajo el subsuelo (50 toneladas, concretamente) de forma que se avivara la tensión social, debido al desabastecimiento de alimentos, legitimando así el inminente golpe de estado contra una derecha cuyos apoyos no paran de aumentar los últimos tiempos, arguyendo una emergencia social sin paliativos. A los asesores del partido morado no parecen importarles mucho las múltiples denuncias internacionales de falta de suministros del pueblo venezolano, siguiendo la máxima pragmática (mal atribuida a Maquiavelo) de “el fin justifica los medios”.

Ante esta situación, la oposición venezolana, encabezada por el encarcelado Leopoldo López y por el ex-candidato a la presidencia Henrique Capriles, ha optado por sugerir una solución denominada Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP), mediante los cuales pretenden compensar el “juego sucio” del gobierno venezolano, asegurando, así, la distribución de alimentos por los barrios del país. El presidente Maduro, no ha dudado en calificarlo de “compra de votos”, claramente contrariado por la solución ideada por la oposición para combatir este auto-boicot premeditado del ejecutivo.

Imagino que esta noticia creará la indignación entre los lectores hacia el régimen venezolano, por sus tácticas deshumanitarias, al mismo tiempo que considerará impropias las críticas ante unos comités que pretenden compensar la tiranía del gobierno. Pues bien, la noticia de las 50 toneladas de alimentos escondidos no es actual, sino que data de agosto del 2015, y fueron halladas por la Guardia Nacional Bolivariana, en la frontera con Colombia. Tampoco fue obra del gobierno de Nicolás Maduro, sino que se englobó dentro de un plan sistematizado de “guerra económica” contra él por parte de numerosos empresarios del país latinoamericano. En este caso concreto de agosto de 2015, se encontraron enterrados en el subsuelo de Maracaibo productos de primera necesidad como arroz, pasta, café, detergente o pasta de dientes, según informó Hispan TV. Por otro lado, los CLAP son unos comités cuya función es la descrita anteriormente, pero ideada por los asesores de CEPs (la cual es realmente la fundación afín a Podemos), para combatir el juego sucio de una derecha que, comandada por el propio Capriles, ya llevó a cabo un golpe de estado fallido contra Chávez en el año 2002. Sin embargo, medios como el ABC español consideran los CLAP como una compra de votos, a la vez que acusan al gobierno bolivariano de
repartir los alimentos exclusivamente por los barrios tradicionalmente votantes de su partido, el PSUV, llegando a equiparar esta medida, de forma estrambótica, con los soviets de la extinta URSS.

Lo dicho: “Cuidaos de los medios de comunicación, porque os harán odiar al oprimido y amar al opresor”.