Anticapitalismo Artículos de opinión

Las elecciones se juegan en Venezuela

Hace no mucho vimos como Albert Rivera, líder de Ciudadanos, viajaba a Venezuela para solidarizarse con los disidentes venezolanos. De hecho, afirmó que “Algunos venían a buscar aquí dinero y formación, y otros venimos aquí a ayudar a los que ha hecho sufrir ese Gobierno. Yo me llevo de aquí dosis de orgullo y dignidad, pero dinero no”. Cabría preguntar por qué viaja a Venezuela y no al Congo o a Siria, quizá la respuesta sea la inseguridad pero lo más probable es que se deba a una estrategia electoral. También, diversos periódicos y escritores cercanos a la derecha no han dudado en señalar, sin pruebas, la supuesta financiación venezolana de Podemos. Cómo olvidar el photoshop no muy trabajado de Eduardo Inda en el que intentaba relacionar a Pablo Iglesias con supuestos pagos por parte del gobierno bolivariano.

Bastantes son las voces que tachan el programa electoral de Podemos de chavista o bolivariano. Lo cierto es que el programa del partido no se aleja mucho de los preceptos socialdemócratas, que el PSOE se permite anunciar en campaña, normalmente sin cumplir nada de lo dicho, sin ningún rédito político. Los supuestos enlaces entre Podemos y Venezuela se han recrudecido con la nueva convocatoria de elecciones y cada vez resulta más patética la situación.

Es imposible negar que el gobierno venezolano tiene fallos y comete errores. No obstante, quizá la campaña debería centrarse en problemas más importantes y en los que los derechos humanos y su cumplimiento han importado poco, como en el caso de los refugiados, los desahucios o el tráfico de armas a los mismos que hoy masacran y “amenazan a la población occidental”. Quizá los massmedia deberían replantearse a quién sirven y contra quién atacan, ya que sus mentiras solo ayudan a unos pocos. Verdaderamente, habría que preguntarse si esta “sociedad del espectáculo” no está más que abocada al fracaso y no precisamente por la escasez de alta cultura, como defendería Vargas Llosa, sino por aquellos que junto a él y que gracias al capital y al poder que acumulan permiten que el mundo se divida en dos y los de siempre sean los que sufran, los que mueran y a los que la ideología tumbe y obligue a consumir.