Artículos de opinión

España en serio: ¿No hemos aprendido nada de la historia?

Dicen los profesores/as de historia que si por algo se ha caracterizado la humanidad a lo largo de los siglos es por no aprender en la mayoría de casos acerca de su pasado. Parece que la historia se vuelve a repetir, que mucha gente ya está cansada de una situación en la que se ven mermadas sus capacidades como individuos en la sociedad. Estamos hartos de endeudarnos a costa de mala gestión, hartos de tener cada vez el salario más bajo, los impuestos más altos y el Estado de bienestar cada vez más mermado. Pero parece que muchos aún no aprenden.

No veo por ningún lado esa “España en serio” de la que el Partido Popular habla, porque que en cuatro años la deuda pública haya pasado prácticamente al 100% del PIB, la hucha de las pensiones está a la mitad y no han hecho otra cosa que recortar. Ojalá lo único fuera tener a gente de dudosa eficacia gestionando todos los problemas, es que además no paran de salir a la luz casos de corrupción por todas partes, parece que lo único en serio es lo de ser insaciables, lo de ser totalmente ajenos a los problemas de la gente y preocuparse del beneficio propio. Sin embargo lo que me preocupa no es esto, lo que me preocupa es que aún siendo conscientes del daño que se ha hecho aún encontramos en el último CIS el dato más preocupante de todos, que el PP sigue teniendo un 27,4% de intención de voto. No puedo evitar preguntarme cuál puede ser el motivo por el cual tanta gente aún se aferra a la manzana podrida, bueno más bien al cesto de manzanas podridas, supongo que al final es una cuestión de ideología por encima de principios y esas cosas. Por desgracia parece que hay gente contenta hasta con que haya ladrones en su partido, todo esto lo digo con conocimiento de causa, pues en las elecciones del 20-D fui apoderado y tuve que aguantar las gracias de tres apoderados del PP que bromeaban sobre la posibilidad de llamar a Bárcenas si necesitaban dinero delante de todo el mundo. Claro que esto es solo un ejemplo.

El lado positivo de todo esto es que parece que algunas personas que no quieren seguir de la misma manera, hemos llegado a un momento en el que parece vislumbrarse cierta ilusión con la posibilidad de una alianza, una confluencia para intentar articular otro modo de hacer las cosas. Creo sinceramente que hay mucho trabajo por delante para convencer a aquellos que se aferran en no cambiar las cosas, pero si se hace un esfuerzo y se es constante todo se puede lograr codo con codo. Es hora de demostrar que sí que hemos aprendido algo de la historia y que no queremos seguir repitiendo los errores del pasado.