Artículos de opinión

La irónica semana de Tania Sánchez

Bien podríamos comenzar este artículo con un cinematográfico “recuerden, recuerden el 30 de noviembre”, pues fue aquel día de hace ya dos años cuando Mauricio Valiente y Tania Sánchez ganaban las primarias de la ya extinta Izquierda Unida Comunidad de Madrid, y las habitaciones de los despachos comenzaban a dejar de oler a moho y rancio.

IU dejaba atrás el caso Bankia, dejaba atrás a aquella cúpula en donde las cabezas de Ángel Pérez, Gregorio Gordo y Miguel Reneses resaltaban por encima del resto, dejaba atrás la polémica, los escándalos y la cerrazón. O eso era lo que todos pensaban, pero no: “La casta” -término trending topic en los años de surgimiento de Podemos- de IUCM no pensaba irse tan fácilmente. Comenzó, entonces, la gira de Pérez por los platós de los debates políticos más ultraderechistas de la televisión patria, mientras Gordo seguía desoyendo las palabras de dirigentes como Alberto Garzón y recalcaba que seguiría en IU, y Reneses denunciaba a La Marea por un artículo de Antonio Maestre en donde se relataban las miserias de su carrera política. Izquierda Unida se había convertido en un polvorín de donde los felices vencedores el 30 de noviembre tuvieron que salir por la puerta de atrás: Valiente, a Ahora Madrid, tras la negativa de la cúpula de la federación madrileña de presentarse mediante una fórmula de confluencia a las municipales; Sánchez, se fue a un limbo llamado Convocatoria por Madrid, sin saber nadie dónde acabaría cayendo, con tan sólo una seguridad: que no acabaría en Podemos. “No, punto. No voy a entrar en Podemos”, dijo convincentemente la política ripense.

Tras este pequeño resumen de lo acontecido en IUCM durante finales de 2014 y 2015, podréis imaginar cuán grande fue la sorpresa cuando ayer vi en los principales medios de comunicación que Convocatoria por Madrid -el partido fundado por Tania Sánchez tras abandonar IU- había acabado en Podemos. Tenía que ser mentira, no daba crédito, no me lo podía creer… Bueno, quizás una ligera idea me hacía, pues el “no, punto” pareció difuminarse al presentarse Tania Sánchez en las listas de Podemos a las generales por Madrid. Y quizás lo que ocurrió el 8 de abril de 2016 no fue el final de la historia que os había comenzado a contar al principio del artículo y que vio su origen el 30 de noviembre de 2014, quizá la historia ya había acabado hacía tiempo, cuando Sánchez persistió en su idea de “recuperar Madrid”, pero olvidó la segunda parte del eslogan, la cual siguió abanderando Valiente y se hizo realidad el pasado 3 de abril: “recuperar la ilusión”, al menos dentro del seno de IU. El domingo, Mauricio Valiente -junto a Chus Alonso, alcaldesa de Ciempozuelos- ganaba las primarias de la nueva federación madrileña y esta vez el círculo del 30 de noviembre sí se cerró. La IU de Bankia estaba enterrada para siempre.

Entre ambas noticias hay apenas 5 días. Cinco días que reflejan perfectamente los dispares caminos seguidos por ambos dirigentes de la izquierda madrileña. Cinco días que ejemplifican la realpolitik frente a la utopía de cambiar las cosas desde dentro. Cinco días en los que se volvieron a juntar los nombres de Tania Sánchez y Mauricio Valiente en la actualidad española, aunque esta vez fuera para resaltar sus diferencias y no aquello que un día tuvieron en común. Cinco días que marcaron la irónica semana de Tania Sánchez, en donde Valiente fue ese Elcano que terminó el viaje alrededor del mundo que había empezado junto con un Magallanes que no pudo ver su final.