Internacional

¿Por qué Eurovision prohibirá las banderas de Euskadi o Palestina y no la de la Alemania nazi?

Hoy se han conocido las banderas que Eurovisión ha decidido vetar para su nueva edición del concurso musical -la sexagésima primera-, la cual se celebrará el próximo 14 de mayo.

Los ingredientes, en un contexto tan tenso y en una competición cada año más politizada, anticipaban polémica. Y no ha defraudado: entre las “afortunadas” enseñas prohibidas se encontraban la ikurriña vasca, la bandera palestina, la bandera crimea (tanto la oficial como la de los tártaros) o la de Transnistria, entre otras. ¿Qué tienen todas ellas en común? Se tratan de regiones históricamente separatistas:

  • El País Vasco, pese a que, según el Euskobarómetro, sólo 1 de cada 4 vascos apoya la independencia, siempre ha sido una región con un sentimiento marcadamente diferenciado con respecto al resto de España.
  • Palestina es un Estado que no sólo exige su independencia de Israel, sino que demanda el fin de una ocupación ilegal y genocida
  • Crimea, trending topic en 2014 a causa de su declaración unilateral de independencia y la consecuente ‘Crisis de Crimea’, que aún causa distensiones entre Ucrania y Rusia
  • Transinstria (República Moldava Pridnestroviana desde su declaración de independencia de Moldavia en 1990) se trata de un Estado no reconocido, pero que se reivindican como un estado diferenciado de Moldavia.

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Además, otras banderas como la bandera del Norte de Chipre o la de la República Popular de Donetsk también han sido prohibidas por la organización del concurso. Casualidad o no, el primero sólo ha sido como estado por Turquía, mientras que el segundo -como ocurre con el caso transnistrio o el de Nagorno Karabaj, cuya bandera ha sido igualmente vetada- no cuenta con reconocimiento pleno.

Es curioso, sin embargo, el uso interesado de este veto por parte de la politizada organización de Eurovisión. El caso más flagrante es el palestino: La soberanía del Estado de Palestina está reconocida por 137 países, mientras que, por ejemplo, Israel, estado que se ha apropiado de la gran mayoría del espacio palestino mediante una colonización imperialista, no es reconocido por más de una treintena de países miembros de la ONU. Eurovisión, sin embargo, no sólo no considera que la bandera israelí provoque tensión o polémica algunas, sino que ha participado en varias ediciones, llegando a hacerse con el galardón en 3 ocasiones.

La polémica ha saltado, sin embargo, por los agravios comparativos: estos vetos implican que la organización de Eurovisión asemeja el significado de banderas legítimas como la vasca o la palestina a la insignia del Estado Islámico -también prohibida- y ensalzan su peligrosidad ideológica por encima de insignias europeas como la bandera franquista española o la bandera de la Alemania nazi, ninguna de las cuales aparece en la lista de banderas prohibidas.

La cuestión identitaria de las regiones parece suponer para Eurovisión un problema mayor que el propio fascismo. Sin duda, es posible unir lazos entre este problema y la defensa del imperialismo de estados fuertes sobre regiones débiles con un claro aroma soberanista e identitario.

A raíz de esta noticia, el grupo de Euskal Herria Bildu ha solicitado reunión “de urgencia” con la embajada de Suecia, por “criminalización de la ikurriña”