Internacional

La Carrera hacia la Casa Blanca: El peor día para el establishment

Tras los caucus de Iowa, que parecieron significar el inicio del fin de la ‘era Trump’ y la constatación de que Bernie Sanders sería incapaz de vencer a Hillary Clinton, las primarias de Nuevo Hampshire han arrojado unos resultados sorprendentes, sobre todo por el lado Republicano.

En cuanto a los Demócratas, la apabullante victoria del autoproclamado socialista Bernie Sanders con más del 60%, frente a Hillary Clinton, del ala moderada y que solo ha logrado el 38% de las papeletas, ha sido tan grande que prácticamente ninguna encuesta lo predijo. Hillary contaba con reducir su distancia con Sanders hasta un solo dígito, y sin embargo ha perdido por más de 20.

Aún con esta victoria, los siguientes estados se arrojan difíciles para Sanders, con Carolina del Sur y Nevada votando en pocas semanas, para después llegar al conocido como ‘supermartes’, donde se celebran primarias en una decena de estados el mismo día. Las pocas encuestas que han saldo sobre estos estados arrojan victorias para Clinton por márgenes de entre 10 y 30 puntos en algunos casos; especialmente preocupante para Sanders es el caso de Tejas, que presumiblemente perderá y otorga muchos delegados para la convención nacional demócrata.

Sin embargo, aunque Sanders no sea el candidato Demócrata, lo cierto es que ya ha conseguido mucho más de lo que pensaba: ha forzado a Hillary Clinton a moverse mucho más a la izquierda de lo que le habría gustado; es él el que ha marcado la agenda política de los últimos meses, poniendo en el centro del debate temas tabú hasta hace poco como la nacionalización de la energía y los pozos petrolíferos, un sistema universal, público y gratuito de salud, redistribución de la renta… lo más sorprendente es que, pese a lo que cabría esperar, muchas de estas medidas cuentan con apoyos que superan ampliamente el 60%, con la mayoría de Demócratas y una significativa minoría de Republicanos apoyándolas. Además, el numero de estadounidenses que se describen a si mismos como ‘socialistas’ ha pasado de cifras testimoniales a ser mayoritario entre los Demócratas, y los grupos más jóvenes. Seguramente aún sin Sanders en algún momento esto habría llegado a pasar, pero el hecho de que un candidato de uno de los dos grandes partidos haya apoyado directamente estas reivindicaciones, ha conseguido que millones de estadounidenses hayan ‘descubierto’ que son socialdemócratas.

En cuanto al Partido Republicano, todo apuntaba a que Rubio (un candidato del ala ‘moderada’ del Partido Republicano) iba a conseguir hoy un más que decente segundo puesto, y conseguiría desplazar al resto de candidatos del ‘establishment’. Sin embargo, en el último debate Republicano Rubio quedó en ridículo tras los ataques del también ‘moderado’ Chris Christie. Los dos han acabado con sonoras derrotas en estas primarias (finalizando quinto y sexto). De esta forma, Trump ha conseguido una aplastante victoria al doblar a su contrincante más cercano. Además, su victoria es doble, puesto que sigue sin haber un candidato fuerte del establishment que consiga hacerle sombra. Algunos analistas hablan ya de que, como no se consiga un candidato solvente antes del ‘supermartes’, Trump podría acabar siendo, irremediablemente, el candidato Republicano.

Las siguientes primarias serán las Demócratas de Nevada (el día 20), que serán a la vez que las Republicanas en Carolina del Sur.