Estado Español

El momento de Alberto Garzón en la vorágine de los pactos

Alberto Garzón, líder de la coalición electoral IU-UP, ha sido quien en el día de hoy ha movido ficha, como lo hiciera anteriormente Pablo Iglesias al convocar una rueda de contactos paralela a la de Pedro Sánchez y enviar a los socialistas un documento en pos de facilitar un acuerdo.

De esta forma, y en la línea de “jugar el papel de la CUP en Cataluña”, en el sentido de llegar a ser determinantes, con un número reducido de escaños, en la formación de un gobierno “de progreso”, Alberto Garzón ha remitido sendas cartas a los líderes de PSOE, Podemos y Compromís (estos últimos, independientes de Podemos tras su ruptura por la formación de los grupos parlamentarios), en donde parece tratar de jugar como moderador de un debate capitalizado por las discrepancias entre Sánchez e Iglesias. El propio Garzón colgaba en Twitter el texto que envió a los portavoces de los mencionados partidos:

El propio Garzón ha mantenido esta mañana una conversación con Iglesias en esta rueda de contactos del líder de Podemos que ha sido, según parece, la más fructífera que Pablo Iglesias ha mantenido en lo que llevamos de negociaciones, llegando a declarar, en la rueda de prensa posterior al encuentro, que le parecería “muy razonable” que Izquierda Unida tuviera una cartera ministerial en un hipotético “gobierno del cambio”, apelando a la responsabilidad de la coalición. Esta propuesta de que Alberto Garzón fuera parte del gobierno no es nueva y ya la anticipó Iglesias en aquel gobierno que confeccionó a Sánchez y que tanto revuelo causó. De hecho, el Partido Socialisya, ofreció al líder de IU un puesto en su futuro ejecutivo si se alcanzaba un acuerdo el día 8 de febrero, proposición que Garzón rechazó, al considerar que “no vamos a establecer un diálogo sobre puestos o sillones, estamos aquí para hablar sobre el programa y la posibilidad de apoyar o no la investidura de Pedro Sánchez”.

Todo esto ocurre la misma semana en que se hablaba de un acercamiento entre el PSOE y Ciudadanos, lo cual cerraría la puerta a un hipotético apoyo de Podemos (y posiblemente de fuerzas como Izquierda Unida, cuyo líder hoy mismo afirmaba en TVE que “el programa de Ciudadanos es opuesto” al de la coalición de izquierdas). Quizás sea una amenaza del diputado de Izquierda Unida – Unidad Popular al líder socialista en tanto en cuanto abre la puerta y juega a lo mismo en que fracasó Rivera al tratar de conciliar a PP y PSOE, en este caso, forzando un giro a la izquierda de un PSOE que se encuentra en la mayor ambigüedad y con el menor rumbo fijo de su historia.

La dicotomía parece clara y la hizo explícita Pablo Iglesias el día de hoy en la matutina rueda de prensa tras la charla con Garzón: El PSOE tiene que elegir entre la izquierda y la derecha. Podemos y Compromís (quienes tienen unas negociaciones avanzadas con los de Sánchez) ya han aceptado esta reunión a cuatro bandas. Sólo falta la respuesta de la piedra angular del hipotético futuro gobierno.