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¿Tiene miedo el PSOE a gobernar?

Pablo Iglesias sorprendía al hacer la primera propuesta de gobierno concreta tras las elecciones del 20D, se trataría del primer gobierno de coalición desde la segunda república, y tendría ministros en función del número de votos de las pasadas elecciones. Incluiría, además, a Garzón (UP) como ministro.

La propuesta de gobierno pilló a todo el mundo por sorpresa, tanto es así que en la rueda de prensa posterior al anuncio, muchos periodistas tuvieron que rehacer sus preguntas. Mientras tanto, Pedro Sánchez era informado por el Rey (y no por el propio Pablo) del anuncio.

La propuesta ha sido calificada por muchos dirigentes del PSOE como ‘humillante’, y verdaderamente lo es. Pero es así porque los socialistas han pavimentado el camino hasta aquí: No es normal en países con una tradición de pacto arraigada que se tarde 1 mes en hacer la primera propuesta de gobierno concreta, ni que el mayor interesado en pactar y formar gobierno (Pedro Sánchez) no haya siquiera empezado una ronda de contactos con sus posibles socios de coalición (Podemos, UP, ERC…), utilizando para ello una excusa que raya lo demencial: que el rey aún no le ha emplazado aún a formar gobierno. Ante esta situación de bloqueo, Podemos toma la delantera y descubre sus cartas, y resulta que tenía buena mano.

Tras los momentos iniciales de confusión, las llamadas desde el PSOE a que se les trate con ‘respeto’, y el anuncio de Rajoy de que no se presentará aún a la investidura porque ‘no cuenta con los apoyos suficientes’, ayer Pedro Sánchez llamaba a Albert Rivera, en vez de a Pablo Iglesias. Este primer desaire, destinado seguramente a cierto sector del partido que no ve con buenos ojos una coalición de gobierno con Podemos, UP y nacionalistas, es en realidad un movimiento muy malo. El PSOE continúa actuando como si hubiera sacado el 40%, cuando Podemos ha estado a solo 300.000 votos, y no puede ignorar el hecho de que, al margen de la gran coalición PP-C’s-PSOE, cualquier otra opción de gobierno mínimamente viable necesitará de la complicidad de Podemos.

Por tanto, en estos momentos Podemos está en posición de exigir, y mucho, al PSOE. Los dirigentes socialistas deberán entender que para pactar hace falta ceder, y eso implica introducir cosas que no están en su programa. Por las palabras que algunos dirigentes han dicho entre ayer y hoy, incluyendo a ‘pesos pesados’ como Susana Díaz o Felipe González, casi parece que el PSOE necesita a alguien que ya esté de acuerdo con ellos en todo para pactar. No parecen entender que si Pablo Iglesias compartiera su programa, no habría creado Podemos.

A aquellos que, dentro del PSOE, no quieren pactar con Podemos y UP. Me gustaría oír por su parte algo más que argumentaciones sin sentido como que ‘Podemos quiere romper España’. Estaría bien, de hecho, que propusieran una coalición de gobierno alternativa: ¿Quieren una gran coalición con PP y C’s? ¿Abstenerse y que gobierne Rajoy? ¿Pactar solo con Ciudadanos?. Por las palabras de muchos de ellos, lo único que se desprende es que, sencillamente, no quieren gobernar. En ese caso, ¿para qué ha valido la campaña? Ahora resulta que todos esos gritos en mítines, todas esas llamadas al ‘voto útil’ para ‘frenar a las derechas’ (con quienes han pactado la configuración de la mesa), eran sencillamente mentira. Resulta que cuando el PSOE puede tocar poder y se lo ofrecen, se apartan.

En ese caso el PSOE tiene un problema gravísimo. El objetivo de todos los partidos es llegar al poder e implementar su programa, el PSOE tiene ahora mismo la oportunidad de hacerlo. Es cierto que en muchos aspectos tendría que ceder e incorporar las exigencias de sus socios de coalición, pero es mucho mejor poner en marcha algunas medidas que ninguna; además, muchas propuestas de Podemos y UP son perfectamente asumibles por el partido socialista, y de hecho en algunos casos las llegaron a llevar en su programa. Si lo que pasa es que están ahora más cerca del PP que de Podemos, no hay ningún problema, pero en ese caso aténganse a las consecuencias, y no vuelvan a mentir en campaña.