Feminismo Movimiento estudiantil

Un recorrido por la manifestación del 25N en Madrid

El pasado día miércoles 25 de noviembre de 2015, la Federación de Organizaciones Feministas del Estado Español, llamaba a la conmemoración del Día Internacional contra la violencia hacia las mujeres bajo el lema “Nos queremos Vivas y Libres”.

A lo largo del territorio, distintas coordinadoras, foros y asambleas convocaron manifestaciones y concentraciones para evocar este día y visibilizar que las reivindicaciones feministas, siguen teniendo total vigencia. En Madrid, fue el Foro de Madrid contra la violencia a las mujeres quien convocó la manifestación-concentración. El miércoles 25 de noviembre, cientos de personas tomaron las calles de la capital, comenzando el recorrido en Ópera a las 19.30h y acompañado por cánticos como “No estamos todas, faltan las muertas”, “No es no, lo otro es violación” o “Patriarcado y capital, alianza criminal” entre otros. La manifestación finalizó en Sol con la lectura de un manifiesto por parte del Foro de Madrid, a la que se sumaron dos mujeres representantes de la Federación Española de Organizaciones en favor de las Personas con Discapacidad Intelectual. La organización retrató la violencia machista como un impedimento para la convivencia democrática y como un crimen contra los derechos de la mujer, al mismo tiempo que demandó una mejora de la legislación y la asistencia a las víctimas de la violencia de género y sexual, el compromiso de las autoridades autonómicas y locales, así como otras medidas concretas la eliminación de la custodia compartida impuesta o la retirada de la patria potestad a quien ejerza el maltrato. Tras la lectura, el acto institucional terminaba con la interpretación del himno de la mujer gitana.

Finalizada la lectura del manifiesto, el Bloque Feminista Estudiantil (un espacio que se generó a raíz de la manifestación estatal del 7N con el objetivo de encauzar al movimiento feminista estudiantil) realizó un acto consistente en la lectura de unos carteles que evidenciaban situaciones y violencias machistas reales y cotidianas, recogiendo así la campaña que la Unión de Interinstitutos de Madrid llevó a cabo hará un par de semanas. El objetivo era mostrar a los espectadores que la violencia machista no sólo atañe a una violencia física y psicológica, sino que también se muestra en actitudes o situaciones que están normalizadas, que pasan inadvertidas y que se dan en nuestras relaciones, en las aulas, en casa y en la calle. La acción terminaba con el despliegue de una pancarta que decía “Patriarcado asesino, gobiernos cómplices” y con la proclama “¡Ni sumisas ni pasivas, estudiantes combativas!” haciendo así hincapié en la figura de la mujer estudiante como sujeto autónomo, activo políticamente y con capacidad para tomar las riendas del movimiento que pretende su empoderamiento y que requiere su óptica analítica y sus propuestas y reivindicaciones políticas.

Aquí se terminaba la manifestación-concentración pero no las reclamas; un “grupo de mujeres, bolleras y trans” se juntaba en un pasacalles (no autorizado por las instituciones), que ha salido de Sol y terminó en Malasaña para visibilizar su fuerza contra las violencias machistas. El grupo paró frente lugares emblemáticos, relacionando su discurso con lo que estos lugares representaban: frente a una tienda de vestidos de novias, hablaron de la violencia que supone la concepción de un amor romántico monógamo; frente a una tienda de un equipo de futbol, hablaron de la discriminación en el ámbito del deporte, y de cómo esta también es violencia; frente a una iglesia, expresaron cómo ciertos cargos religiosos relevantes del estado español siguen teniendo un mensaje profundamente patriarcal y homófobo… El pasacalles se disolvía algo antes de media noche dando por terminada la jornada.