Feminismo Internacional

¿Qué? ¿Lo de siempre, no?

Otro 25 de Noviembre más que tenemos que conmemorar. Otras cincuenta y cinco velas que arden en diferentes ciudades de nuestro país. Y de nuevo, cincuenta y cinco asesinos que van a ser procesados de forma benévola por la justicia, obteniendo sanciones ridículas y sin ninguna intención de arrepentirse de sus errores.

Todavía con el estómago revuelto por las últimas víctimas de violencia machista, justo en el fin de semana de la manifestación en contra del maltrato celebrada en Madrid (7N), llega el día en el que todxs recordamos, nos indignamos, nos entristecemos, y ahí se queda. Un día más de la fecha de nuestro calendario que lleva tras de sí infinidad de nombres.

Porque nosotrxs solo nos enteramos de las víctimas mortales, pero hay muchas más. La violencia se manifiesta de tantas maneras existentes que algunas son imperceptibles. El acoso, la discriminación salarial, el desprecio, los estereotipos, formas de maltrato que, según estudios, experimentan el 70 por ciento de las mujeres alguna vez en su vida.

La violencia contra las mujeres está presentada sobre el papel como una violación de los derechos humanos y un importante atraso en la calidad de vida de muchas áreas, ya que impide la erradicación de la pobreza y las enfermedades de transmisión sexual, entre otros. Son muchas las activistas que han intentado erradicar la violencia, entre ellas Olympe de Gouges con su Declaración de los Derechos de la Mujer y la Ciudadana, en la que pedía la igualdad entre hombre y mujer.

«Igualdad del derecho a poder votar o trabajar y ganar su propio dinero.» «Igualdad del derecho a la vida, y que nadie te la pueda arrebatar.»

Pero hoy es 25 de Noviembre, y volvemos a celebrar este día con nuevos nombres y nuevas cifras, dejando la obra de Olympe en el olvido más absoluto. Lo realmente preocupante es que nos empieza a parecer normal todo esto. Es “normal” que una mujer tenga que vestir como su novio le dice, es “normal” que tenga que estar a una hora prudente en casa con su marido, “normal” que tres energúmenos le griten cosas por la calle. Es “normal” que llegue el 25 de Noviembre y tengamos que lamentar unas cuantas víctimas más en los medios de comunicación, y es “normal” que respondamos indignados al principio e indiferentes cuando acabamos de cenar, mientras en nuestro entorno más cercano puede estar produciéndose violencia. Todo es tan normal que ya es hasta repetitivo. Es lo de siempre, ¿no?