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Ocho años sin Carlos Palomino, ocho años con Carlos Palomino

– El 13 de noviembre de 1992, en Madrid, la inmigrante dominicana Lucrecia Pérez, de 32 años, murió a causa de un balazo en el corazón propinado por un Guardia Civil encapuchado relacionado con la extrema derecha, quien huyó en motocicleta tras los disparos.

– El 11 de abril de 1993, en Montanejos (Castellón), Guillem Agulló, un militante de movimientos independentistas de izquierdas de 19 años, fue asesinado a cuchilladas por unos jóvenes relacionados con el grupo neonazi Acción Radical, quienes seguidamente entonaron el Cara al Sol mientras realizaban el saludo romano.

– El 8 de diciembre de 1998, en los aledaños del Estadio Vicente Calderón (Madrid), Aitor Zabaleta, un aficionado de la Real Sociedad de San Sebastián, fue asesinado a puñaladas en el corazón por un miembro del Frente Atlético, los ultras neonazis del Club Atlético de Madrid.

– El 20 de julio de 2001, en Génova, el simpatizante del movimiento antiglobalización Carlo Giuliani, de 23 años, recibió un disparo por parte de los Carabinieri y después fue atropellado por un coche patrulla durante los disturbios de la Contracumbre del G8.

– El 6 de diciembre de 2008, en Atenas, Alexandros Grigoropoulos, estudiante de 15 años, fue asesinado a tiros por dos policías tras un intercambio de insultos durante una manifestación ante la sede del PASOK, según la versión policial, los policías dispararon en respuesta a un ataque con piedras de los manifestantes, versión que negaron los testigos del suceso, este asesinato fue el detonante de una serie de disturbios en el país heleno a finales de 2008.

– El 16 de noviembre de 2009, en Moscú, Ivan Khutorskoy, de 26 años, líder de RASH Moscú, recibió dos disparos en la cabeza por parte de dos nazis en la puerta de su casa, muriendo en el acto, era la tercera vez que el movimiento neonazi de Moscú intentaba asesinar a Ivan.

– El 5 de abril de 2012, en los aledaños del Estadio de San Mamés (Bilbao), Iñigo Cabacas, un aficionado del Athletic Club Bilbao de 28 años, recibió un impacto en la cabeza de un disparo con una pelota de goma por parte de la Ertzaintza, un impacto que le causó graves daños cerebrales y produjo su muerte cuatro días después.

– El 5 de junio de 2013, en París, el joven sindicalista y estudiante de ciencias políticas Clément Méric, de 18 años, recibió una brutal paliza por parte de tres militantes del grupo ultraderechista Juventud Nacional Revolucionaria, muriendo tras impactar su cabeza con un poste metálico.

– El 17 de septiembre de 2013, en Atenas, el rapero antifascista Pavlos Fyssas (a.k.a. Killah P.), de 34 años, fue asesinado a puñaladas en el pecho por un militante del partido nacionalsocialista Amanecer Dorado cuando mantenían una discusión a la finalización de un partido de

– El 30 de noviembre de 2014, en Madrid, Francisco Javier Romero TaboadaJimmy“, de 43 años, miembro de Riazor Blues, ultras del Deportivo de la Coruña, era salvajemente golpeado por cuatro neonazis del Frente Atlético y después arrojado al río Manzanares, durante una batalla campal entre Riazor Blues y el Frente Atlético antes de que empezase el Atleti-Depor, Jimmy moriría en el hospital tras ser rescatado

Los casos de asesinados, víctimas del fascismo y la represión son innumerables, sin embargo, tal vez el más sonado fue el asesinato de Carlos Javier Palomino Muñoz, asesinado el 11 de noviembre de 2007 en la madrileña estación de metro de Legazpi, tal vez por la juventud de la víctima, que tenía solo 16 años cuando ocurrieron los hechos, tal vez porque el asesinato fue captado por las cámaras de seguridad del Metro de Madrid y las imágenes recorrieron el mundo entero.

La mañana del 11 de noviembre de 2007, había sido convocada una manifestación contra la inmigración por el partido neonazi Democracia Nacional, en Usera, un barrio con una importante presencia inmigrante, legalizada por la delegación de gobierno de la Comunidad de Madrid y acabó amparada por las UIP. Según el sumario judicial, Josué Estébanez de la Hija, un militar de 23 años militante de Democracia Nacional, se dirigía a participar en la misma. Por otra parte, los colectivos antifascistas habían convocado una contra-manifestación en el mismo lugar para mostrar su oposición a los racistas y xenófobos. En la estación de Legazpi, varios miembros antifascistas que se dirigen a participar en la contramanifestación acceden al vagón del metro, donde se encontraba Estébanez, el cual, al percatarse de la presencia de los jóvenes, saca una navaja de 25 centímetros de su bolsillo. Estébanez portaba una sudadera de marca “Three Stroke”, identificada con el movimiento neonazi. Los jóvenes, al percatarse de que Estébanez lleva una navaja, se alejan, sin embargo, Carlos no se percató de ello y le recriminó sobre la sudadera. En ese momento, el asesino neonazi propina una puñalada a Carlos en el lado izquierdo del pecho que le provoca daños en el corazón y posteriormente su muerte. Tras lo cual, los amigos de Carlos intentaron detener a Estébanez sin conseguirlo, momento en el cual propinó otra puñalada en las costillas a otro joven que resultó herido leve. Tras el vaciado de un extintor en el interior del tren por parte de unos jóvenes, el asesino huyó al exterior donde fue apresado y posteriormente detenido.

Vídeo del asesinato de Carlos Palomino en  Youtube (imágenes fuertes): 

https://www.youtube.com/watch?v=aDSXnnjZAWA

Josué fue sentenciado a 26 años de cárcel, una condena contra la que los movimientos ultraderechistas del Estado Español claman, alegando que mató a Carlos en defensa propia, a pesar de que se ve en el vídeo que Carlos sólo le recrimina la sudadera Three Stroke, y no se aprecian intenciones en Carlos de agredir o matar a Estébanez, y se ve como los acompañantes de Carlos ni se acercan a Estébanez al percatarse de que llevaba una navaja de 25 cm.