Internacional

La amenaza de una tercera Intifada cubre Oriente medio

Durante el mes de octubre, en las calles de Jerusalén se han producido decenas de puñaladas espontáneas perpetradas por palestinos anónimos contra ciudadanos y policías israelíes. En ellos, el movimiento islamista Hamás ha encontrado el calvo de cultivo de indignación popular y ha puesto su foco en intentar que el movimiento se extienda a todos los territorios ocupados y a localidades de Israel más allá de Jerusalén para aprovechar su inercia y que estalle una nueva Intifada.

Por su parte, Fatah está en duda: por un lado, el sector diplomático, que controla la Autoridad Nacional Palestina, aboga por el diálogo y la paciencia; por otro, está empezando a crecer el descontento en las bases del partido nacionalista, que pide caminar junto con los ataques espontáneos a la rebelión.

No se había visto una situación de violencia callejera similar desde los meses posteriores a la Operación ‘Margen Protector’, en verano de 2014, que supuso la invasión militar israelí de la Franja de Gaza y que culminó con el asesinato de 2 000 palestinos. Durante el otoño de ese año, la población palestina en Cisjordania se enfrentó diariamente a policías y militares israelíes en repulsa de la muerte de sus compañeros gazatíes, dando lugar a otra situación de tensión que al final acabó en nada.

Frente a la represión continua de los hombres de Israel, la población civil palestina empuja y los líderes de Hamás y un sector de Fatah animan a ello. Muchas analistas auguran un nuevo levantamiento popular.