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Ética teológica y homosexualidad

Una de las afirmaciones más repetidas es que el cristianismo y la Biblia son lo más LGTBIfóbico que hay pero, ¿Qué hay de cierto en esto? ¿Dónde dice la Biblia que la homosexualidad es una enfermedad como tanto repetimos por redes sociales?

Para empezar debemos saber que la palabra “homosexualidad” no comenzó a utilizarse hasta el siglo XIX, por lo que no podemos decir que la Biblia hable en ningún momento sobre la homosexualidad como un pecado o enfermedad, ya que no concebían ese concepto como existente. Y otro dato importante a comprender antes de seguir leyendo este artículo es, la Biblia no es un libro de ética, es un libro de teología.

Muchas veces las personas que siguen una doctrina cristiana que no aceptan la libre interpretación de las santas escrituras utilizarán citas descontextualizadas para llevarse el gato al agua. La cita más utilizada por lo sencillo que es manipularla de forma descontextualizada es Levítico 18:22

No te acostarás con varón como los que se acuestan con mujer; es una abominación.

A simple vista parece que sí, condena la homosexualidad pero una vez la ponemos en contexto la cosa puede cambiar. El capítulo 18 de Levítico está hablando de las Leyes sobre el incesto en relación a las ciudades de Sodoma y Gomorra, situación en la que aún no había aparecido la figura del “Mesías” y en la que no se puede decir que hubiese nacido como tal el cristianismo.

El interés por tomar al pié de la letra la Biblia y sus palabras, sin hacer una libre interpretación de esta, da lugar a un conjunto de personas que idolatran y se dogmatizan en las palabras de las santas escrituras, y sobre esto afirma 1 Corintios 6:9-10

¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios.

Volvemos a confirmar que no se habla en ningún momento de personas homosexuales, se repite la idea de “echarse con varones”, en una sociedad donde no se había comprendido que las orientaciones sexuales eran más que la heterosexualidad. Remitirse a la Biblia para aplicar su “ética” en el siglo XXI lo cataloga Juan Sánchez Núñez (profesor de Teología Sistemática en la Facultad Seut) como totalmente anacrónico y absurdo.

Hoy en día vemos como diferentes doctrinas del cristianismo aplican visiones diferentes respecto a los aspectos del día a día. Si bien ortodoxos y católicos no tienen “derecho” a la libre interpretación de los testamentos, evangelistas sí lo hacen; y esto determinará su interpretación de diferentes aspectos de la vida.

En 1929 la Ciudad del Vaticano legaliza la homosexualidad dentro de sus fronteras. En 2008 diferentes Iglesias Evangelistas pedían la despenalización de la homosexualidad la ONU. En 2013 en Alemania, se casaban ya parejas homosexuales por la iglesia evangelista.

Y el segundo es semejante a éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.

Con esta cita del Evangelio según Mateo 22:39, pensemos ¿Es el cristianismo homófobo? ¿Es la Biblia un libro adecuado para guiar la ética? ¿Se puede imponer la ética de unas personas sobre la de otras?